Algo huele a podrido, y no sólo en Dinamarca
Según he visto en las noticias y luego en un artículo de El País, un tipollamado Jalid Sheij Mohamed, preso de Guantánamo, ha reconocido ser el cerebro del atentado contra las Torres Gemelas y de otros muchos; pero hay determinados puntos que me hacen sospechar de esta noticia.
1)En la televisión y en el periódico cita textualmente estas palabras “Fui responsable de la operación del 11-S de la A a la Z”, para luego decir que fue en el intento de atentado de 1993 contra las dos torres (atribuido a Ramsin Yuseb).
2)Este hombre fue capturado en 2003 cuando un egipcio (recompensado con 25 flamantes millones de dólares) le delató; sin embargo su confesión aparece ahora, en Marzo de 2007. Además de los sospechosos (por otra parte frecuentes) tachones que llenan el documento entregado por el Pentágono, está el hecho de que el juicio fue de legalidad bastante dudosa (la defensa estuvo a cargo de un militar y el jurado estaba formado por otros tres), y que casi sin duda habrán empleado medios inhumanos para conseguir las declaraciones.
3) El hecho más inquietante es que en el telediario han dicho que este hombre declaró tener intención de atacar petroleros situados en el Estrecho de Gibraltar; coincide esto, curiosamente, con el plan de renovación del Sistema Trident aprobado ayer en el Parlamento del Reino Unido.
No será la primera ni la última vez que me equivoque en mis predicciones (que las tengo) pero, basándome en la información expuesta, lo cierto es que no puedo evitar pensar que algo huele a podrido, y no sólo en Dinamarca.
¿Autonomía saharaui?, ¡vaya estafa!
Hoy, leyendo El Mundo, me entero de que Zapatero está de acuerdo con la propuesta marroquí de otorgar cierta autonomía al pueblo saharaui y no puedo evitar pillarme un cabreo fino. ¿Por qué? Porque es obvio que cualquier propuesta de autonomía no es más que una farsa para intentar acabar con el Frente POLISARIO y terminar de una vez con todas con el problema de la independencia saharaui. ¿Y por qué lo considero una farsa? Porque he estado en Marruecos este verano y sé cómo se las gasta el gobierno con esos temas; sé que está prohibida cualquier manifestación de cultura saharaui, sé que no es conveniente entrar en edificios públicos con turbante en la cabeza, sé que en zonas de guerra (como Dakhla) no hay libertad de expresión y que todo está vigilado y controlado por militares. Sé todo eso y el PSOE también.
¿No creerá este buen hombre que es Zapatero (dentro de lo bueno que puede ser un político) que así va a atraerse el voto de los españoles que puedan estar a favor de la causa saharaui? El problema es que hasta esas buenísimas relaciones con Marruecos (cuando lo justo sería protestar por la situación política del país) no se mantienen con el único propósito de controlar el flujo de inmigrantes; lo cierto es que estas relaciones camuflan el pasado no tan lejano del Protectorado (de lo único que los marroquíes debían protegerse era de nosotros), cuando España tenía que invadir el Rif y eran beréberes los que luchaban contra la ocupación, beréberes que ahora pelean por conseguir su independencia.
¿Es que nadie va a asumir la responsabilidad que tenemos sobre esa situación de una vez por todas y va a pedir la independencia para Sahara? Supongo que son las reservas minerales del desierto el motivo por el que Marruecos se niega a dar al Sahara la independencia; y donde manda el poderoso caballero sólo queda joderse y bailar (pero no será con música saharaui, claro).
Chemita confiesa
Hace ya bastantes años desde que ese individuo bajito y con bigote dijo aquello de "Váyase, señor González", seguramente que soñando ya con llegar a ser el "presi" y con visitar un rancho tejano para ponerse a las órdenes del cretino yankee que lidera el mundo.
El caso es que ha desarrollado la tormentosa habilidad de reaparecer con fuerza cada vez que parece que, por fin, nos hemos librado de su presencia; tuvo que meter varias veces la pata, y tuvo que haber un atentado en Atocha, para que le diéramos puerta de una vez por todas a él y al nefasto Partido Popular, pero aún así su mayor cagada, SU GUERRA de Irak, sigue teniendo consecuencias.
Y es que Chemita ha reconocido, tras hacerse público el informe de la ONU, que NO había armas de destrucción masiva en Irak. Responde a esto diciendo que lo sabe ahora, pero que entonces no lo sabía, y que desearía haberlo sabido entonces; pienso en escribir aquí y decicarle los insultos más destructivos que conozco y creo me quedaría corto.
En cualquier caso, no deja de parecerme graciosa (por lo patética que resulta) su declaración. Los políticos parecen haber encontrado la manera de burlar a la Lógica y así poder afirmar una cosa y luego negarla (o viceversa), considerando ambas igual de válidas y ciertas sin que se tomen medidas. Aznar, por aquel entonces Presidente del Gobierno, decía que estaba seguro, que sabía, que tenía pruebas de que había armas de destrucción masiva en Irak; y ahora reconoce lo contrario, y aún así lo plantea de tal modo que ha de considerársele inocente, víctima quizás del control mental que es capaz de ejercer Bush sobre el resto de los mortales, pero Aznar sólo es víctima de su avaricia y de su megalomanía. Es más, se atreve a decir que entonces todos estábamos convencidos de que las había, y que sólo ahora averiguamos que no es así; claro, Chemita, ¿nos manifestábamos para pasar el rato?
Basta de eufemismos y de ironías, lo mejor es decirlo alto y claro: este señor HA MENTIDO, MIENTE y MENTIRÁ; no hay forma de negar la Ley de la Contradicción, Chemita. Algún día, si a la humanidad le queda un atisbo de decencia (aunque cada vez me convenzo más de lo contrario), todos aquellos que aprobaron y justificaron esa guerra (y todas las demás que se hacen por motivos similares) serán juzgados; si no, si queremos permitir que mientan, por lo menos no permitamos que nos engañen y llamémosle mentiroso (llamémoselo a todos, porque, desgraciadamente, no es el único).
Me niego a pasar más tiempo descargando mi furia contra el teclado del ordenador, que no tiene ninguna culpa de los errores de ese cretino. Sin embargo, no puedo acabar sin mencionar las maravillosas palabras que le dedicó Manolo Kabezabolo en su disdo La nueva mayoría; sin duda fueron, sin pretenderlo, la única profecía cierta de la Historia.
Ay, Jose María Aznar,
no te quieres enterar,
que yo no te fui a votar.
Ay, Jose María Anzar,
¡ye, ye!,
yo no te fui a votar,
¡ye, ye, ye, ye!
Pues, por mucho que hables o prometas,
no veo en ti ninguna solución.
Así que no te votaré,
¡ye, ye!,
porque no te puedo ver,
¡ye, ye, ye, ye!
Me recuerdas a aquel Adolfo Hitler,
hijoputa bigotón, ¡chis pón!.
(La música es la de La chica yeye, no tiene pérdida)
Por Oruga Azul; http://temporaetmures.blogspot.com, oruga.azul@gmail.com