EL MÉTODO CIENTÍFICO
Por Plinio el Insurrecto.
Es evidente que el deseo de responder a interrogantes muy variados forma parte de la naturaleza del ser humano. Existe una herramienta para buscar respuestas o explicaciones, la ciencia.
Lo que caracteriza a la ciencia es el método de respuesta. Este método es el método científico, y es el método y no el objeto de estudio en si, lo que define nuestras respuestas (o explicaciones) como científicas. Ahora bien, una precisión importante es que para hacer ciencia hay que empezar planteándose preguntas limitadas y no generales; el método exige parcelar las grandes cuestiones como “quiénes somos” o “por qué existimos”, en cuestiones más concretas, como por ejemplo, ¿por qué nuestro esqueleto se parece más al de un chimpancé que al de un besugo?. Esta precisión hace que la ciencia no pueda dar una respuesta general a las grandes cuestiones, sino simplemente aproximaciones. Por esa razón, desde un punto de vista científico, no existen verdades universales.
El método científico normalmente se divide en pasos, esto ayuda a poner al método dentro de contexto. Podríamos decir que una investigación y, como consecuencia, un conocimiento, se considera científica cuando es posible presentar los hechos en forma de enunciados, hipótesis, conceptos, teorías explicativas y, a partir de estas, poder deducir unas consecuencias cuyo grado de comprobación lógica o empírica nos permiten consolidar o reformular las teorías de las que se parte.
Los enunciados científicos o hipótesis, para poder ser tales, deben estar sujetos a confrontación con la experiencia física, deben ser "medibles"; el tipo de certeza que la ciencia pretende no deja ningún espacio a la libertad de decidir entre el "sí" o el "no" de las explicaciones que propone. Pero hay que recordar que el elemento clave del método científico es probar la hipótesis. En otras palabras ¿se puede demostrar que se está equivocado?.
Para la comprobación empírica de las hipótesis hay que poner en marcha una serie de métodos particulares que nos determinen unos procedimientos de observación adecuados (tácticas de investigación y diseño de experimentos) que hagan posible una correcta recopilación de datos que, junto a la clasificación de los mismos (mediante análisis adecuados, principalmente estadísticos) nos conduzcan a unas conclusiones. Estas harán posible verificar o no aquellas consecuencias derivadas de las hipótesis, de tal manera que cuando son verificadas las hipótesis pasan a ser consideradas como leyes y se introducen en un sistema explicativo para un conjunto de hechos muy diversos, la teoría.
Por este mecanismo se puede decir que los conocimientos así adquiridos trascienden al sujeto: son aceptados por todos, independientemente de los gustos, valores, ideología, etc., dado que pueden ser reproducidos por cualquiera y ser sometidos a la inspección pública. Estos conocimientos son una aproximación a la realidad que se estudia y adquieren el estado de "verdaderos", aunque no son infalibles ni “verdades universales”.
El método científico tiene ventajas indiscutibles: por su naturaleza analítica, es capaz de pasar de lo simple a lo complejo, construyendo teorías que experimentan un continuo progreso. Pero, junto a las ventajas, aparecen también limitaciones. En primer lugar, la especialización es un resultado inevitable del carácter parcial del método empleado: emerge un cuerpo de conocimientos que son como islas en el océano. Y, dado que en el fondo del ímpetu de conocer late siempre un deseo de unidad, esta fragmentación no permite dar respuestas unificadas y generales a las grandes preguntas.
En segundo lugar, el deseo de responder a las grandes preguntas no abandona nunca al sujeto humano. En consecuencia, el científico tiende inevitablemente a dar respuestas más globales que las empíricamente demostradas. Esta tendencia contribuye a la reformulación de las hipótesis y teorías. También, frecuentemente, la respuesta científica se convierte en ideológica, con lo que se establecen multitud de líneas de pensamiento científico. Sin embargo, todas estas limitaciones del método científico aportan un aspecto positivo ya que provocan que la ciencia sea muy dinámica y este en constante cambio y evolución.
Resumiendo, el método científico es la prueba experimental para comprobar la validez de la respuesta (hipótesis) a una pregunta formulada después de una observación objetiva y sistemática. Desde aquí animo a que todo el mundo trate alguna vez de utilizar el método científico como método de respuesta, simplemente siguiendo estos sencillos pasos: primero observe la situación, hágase una pregunta y convierta esa pregunta en una hipótesis demostrable, prediga el resultado de su experimento, desarrolle su experimento, analice los resultados y evalué la hipótesis.