ECOLOGÍA

Por Plinio el insurrecto.

Ecología, entorno y medio ambiente son palabras que se encuentran muy a menudo en las noticias y medios de comunicación. Casi siempre estas palabras se mencionan en relación con los humanos y su entorno. La mayoría de las veces que se menciona la palabra ecología, se hace un uso incorrecto de la misma, especialmente por los políticos. Mucha gente usa ahora esta la palabra para referirse a la defensa del medio ambiente. Para la mayoría de la población los ecólogos son los ecologistas, y la ecología es el ecologismo. Pero la ciencia básica de la ecología no es la defensa del medio ambiente, ni se ocupa solo del estudio del efecto de las poblaciones humanas sobre su entorno o sobre otros organismos.

La ecología se ocupa del estudio de las interrelaciones entre los organismos y su entorno desde una aproximación evolutiva. Como entorno, se entiende la suma total de los factores físicos y biológicos que afectan a una determinada unidad orgánica. Por unidad orgánica, se entiende tanto el individuo, como el grupo familiar, la población, la especie o la comunidad de especies.

Por tanto, una definición más completa de ecología seria el estudio de las relaciones entre los organismos y la totalidad de los factores físicos y biológicos que les afectan o influyen. Así, los ecólogos estudian organismos vivos y buscan comprender como un organismo influye y es influido por todo lo que le rodea.

Entorno incluye todo, desde la luz del sol y la lluvia hasta los suelos y otros organismos. El entorno de un organismo consiste no solo de otras plantas y animales con los que se relaciona directamente (como la comida, los árboles para hacer nidos, los depredadores, los competidores), sino que también son los procesos y sustancias puramente físicos e inorgánicos, como pueden ser las fluctuaciones diarias de temperatura o las concentraciones de oxigeno y dióxido de carbono. Además, esto último puede estar influido por otros organismos, los cuales por tanto también forman parte del entorno del primer organismo. Es decir, que cualquier remota conexión o interacción entre dos unidades orgánicas, dictamina que cada organismo forma parte del entorno del otro.

Debido a estas interacciones directas e indirectas entre todos los organismos de una determinada área geográfica, el componente biótico del entorno de cualquier organismo es extremadamente complejo. Y si a esta elevada complejidad le añadimos el dinamismo y multitud de factores del entorno físico, tenemos que el sujeto de estudio de la ecología es muy vasto y complejo. No hay otra disciplina que intente explicar tal variedad de fenómenos a tantos diferentes niveles. Como consecuencia de esto, la ecología trata aspectos de otros campos que incluyen la física, química, matemáticas, informática, geografía, climatología, geología, antropología, economía, sociología, psicología, etc...

Todos los fenómenos y procesos ecológicos deben ser estudiados dentro de un marco evolutivo. Ya que si no se considera cómo y por qué todas estas relaciones ecológicas evolucionan o han evolucionado, nunca podríamos llegar a comprender realmente las causas y consecuencias de tales relaciones. La ecología casi siempre proporciona explicaciones evolutivas.

Obviamente, un solo investigador no puede abordar tal campo de estudio, y como resultado hay muchos tipos de ecólogos, los cuales se han especializado en una gran variedad de sujetos y perspectivas de estudio, como por ejemplo la ecología del comportamiento o la dinámica de poblaciones, por mencionar algunas.

Pero ¿por qué es importante para los humanos el estudio de la ecología?. A parte del saber por el saber, la ciencia básica de la ecología es absolutamente necesaria para las aplicaciones humanas. Por ejemplo, un entendimiento básico de las relaciones parásitos-hospedadores es necesario para controlar las epidemias y enfermedades humanas. Similarmente, un conocimiento de los principios básicos de la organización de las comunidades y de la función de los ecosistemas es esencial para la adecuada gestión y explotación de los recursos. Y más allá de los argumentos antropocéntricos, uno puede argumentar que las otras especies tienen derecho a existir también, ya que son un producto de la selección natural que se han adaptado a su entorno a lo largo de milenios. Y con la población humana creciendo sin parar y presionando cada vez más sobre el espacio y recursos que nos rodean, se necesitaran todos los conocimientos biológicos que podamos obtener para la conservación del planeta.

Hay una urgencia por avanzar en la investigación ecológica, simplemente porque la presión de la humanidad esta conduciendo rápidamente a la extinción a otras especies, y esta destruyendo ecosistemas enteros que todavía no han sido estudiados o comprendidos en toda su extensión. Tristemente, muchos desaparecerán sin ser adecuadamente descritos y mucho menos comprendidos. El conocimiento de la historia evolutiva de una especie o ecosistema desaparecerá con ellos, y por tanto nosotros perderemos el acceso a una información biológica que es valiosísima. Efectivamente, “destruir las especies y los ecosistemas es como arrancar paginas de un libro que no se ha leído, escrito en un lenguaje que los humanos difícilmente sabemos como leer”. Gracias a la ecología, estamos empezando a aprender a leer este libro de la vida.

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