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McEjércitos: ¿Qué es la globalización de la guerra?

Ni un rincón del planeta a salvo del puño invisible del mercado

Sección:Instituciones militares
Domingo 18 de febrero de 2007 4 comentario(s) 18848 visita(s)

Primera parte de un texto para el debate sobre las actuales transformaciones de la maquinaria militar y nuestras posibilidades de resistencia elaborado por el Forum voor Vredesactie. Las bases de la capacidad de intervención exterior de las potencias militares aliadas, la presencia militar global de EEUU, el mito de la Europa «contrapeso»... En la segunda parte del documento se presentan una serie de debates alrededor de estos temas:

McEjércitos: Cinco debates sobre la globalización de la guerra


¿Qué es la globalización militar?

¿Globalización?

Cuando se habla de globalización, se piensa principalmente en el comercio mundial, en los flujos financieros internacionales y en instituciones como el FMI, el Banco Mundial o la OMC. Globalización significa literalmente: difusión en todo el mundo. La globalización económica dispone también de brazo militar. Como lo explicó Thomas Friedman, redactor del New York Times: “La mano invisible del mercado no funcionará nunca sin puño invisible. McDonald’s no puede hacer fortuna sin McDonnell Douglas, el fabricante de los F-15. Y el puño invisible que asegura el mundo para las tecnologías del Silicon Valley tiene varios nombres: United States Army, Fuerza aérea, Navy y Cuerpo de Marines.

Trabajamos y pagamos para un ejército que quiere estar en condiciones de intervenir rápidamente en todo el mundo. Llevamos guerras bajo la bandera de las “intervenciones militares humanitarias” y de la “guerra contra el terrorismo”. ¿Por qué? ¿Para nuestra seguridad? ¿Para defender nuestros intereses? ¿Qué seguridad? ¿Qué intereses?

¿Qué significa la potencia militar en un mundo globalizado?

La potencia militar se basa en la potencia de fuego y la movilidad. Aquél que llega a concentrar una mayor fuerza de destrucción que el enemigo en un lugar determinado gana la batalla. Aspirar a una dominación a escala mundial significa garantizar una gran movilidad a esta potencia de fuego dándole un enorme alcance y velando por que grandes volúmenes de tropas puedan desplazarse rápidamente. “Power projection” es la palabra clave: ser capaz de desplegar la potencia militar en cualquier lugar del mundo.

Los estadounidenses, igual que los europeos, quieren intervenir allí donde sus intereses estén en juego.

Los europeos vienen de Venus y los americanos de Marte”, se ha dicho a veces. Los Estados Unidos son la mayor potencia militar del mundo y no vacilan en actuar. Europa elegiría más bien la vía de la diplomacia, los acuerdos internacionales, la concertación y la colaboración. Con todo, los países europeos sostienen la máquina de guerra americana. Y la Unión Europea no oculta sus ambiciones militares.


- Estados Unidos

- OTAN

- Unión Europea

- Francia y Gran Bretaña

- Bélgica


EEUU

EEUU dispone del más grande y más potente potencial militar nunca conocido. Sus barcos de guerra dominan los océanos. Sus misiles y sus bombarderos pueden alcanzar objetivos sobre todos los continentes. Despliega a cientos de miles de soldados en el extranjero. Numerosos países llevan a cabo operaciones militares, pero los Estados Unidos son un caso único, tanto por la potencia de su aparato militar como por su propensión a recurrir concretamente a esta potencia.

Una red mundial de bases militares

Con el fin de poder desplegar rápidamente su potencia militar, EEUU dispone de una red mundial de bases militares que garantiza el apoyo a los desplazamientos militares en todo el mundo. En conjunto, forman una enorme red logística. Las tropas están desplegadas cerca de ejes de transporte rápido o en los alrededores de las zonas donde podrían ser desplegadas. Otras bases garantizan las comunicaciones y la recopilación de información a escala mundial. Además de estas bases, las autorizaciones de aterrizaje y sobrevuelo para los aviones y los acuerdos de utilización de los puertos, ferrocarriles y autopistas forman una infraestructura vital para las operaciones militares a escala mundial. La lista oficial cuenta con 702 bases militares aunque el número real oscila probablemente en torno a las mil bases militares.

Las bases militares americanas en el mundo: http://respectsacredland.org/no-us-bases/draft3.jpg

Portaviones

Desde que los Estados Unidos perdieron su principal base militar avanzada en el Golfo Pérsico en la revolución iraní de 1979, desarrollaron una segunda forma de intervención militar rápida que no depende de la colaboración de otros países: el “aircraft carrier strike groups”. Tal grupo es en realidad una flota organizada alrededor de un portaviones y completada por otros buques y un submarino con el fin de poder proteger el conjunto del grupo contra ataques tanto aéreos como marinos y submarinos. Los Estados Unidos disponen de 12 “aircraft carrier strike groups”. Los portaviones forman la base de una enorme capacidad ofensiva aérea sin equivalente. Cada portaviones transporta 50 aviones capaces de llevar a cabo entre 90 y 170 ataques al día en función de la misión. Cada grupo contiene también 2 cruceros lanza-misiles. Para tener capacidad de ataque terrestre, estos grupos son completados con tropas y vehículos anfibios.

Portaviones US John C. Stennis

Tropas preposicionadas

Una tercera forma de intervención militar rápida puede ser llevada a cabo por “prepositioned forces” o fuerzas preposicionadas. En Europa, Oriente Medio y el Pacífico, se almacena el material militar pudiendo equipar brigadas enteras en barcos o en enormes instalaciones de almacenamiento. De este modo, el tiempo necesario para el despliegue es muy reducido.

Gran capacidad de transporte

Estas formas de intervención rápida se completan con una gran capacidad de transporte marítimo y aéreo. Ocho “Fast Sealift Ships” rápidos que pueden conectar la costa de los Estados Unidos y el Golfo Pérsico en 18 días y 20 buques “Roll on/Roll off” forman la base de la capacidad militar de despliegue rápido de tropas. Son reforzados por 58 otros buques a distintos niveles de disponibilidad que forman una flota de reserva así como por buques privados utilizados en alquiler. La capacidad aérea se basa entre otras cosas en la utilización de 134 enormes aviones de transporte C-17 Globemaster.

El avión C-17 Globemaster

Las guerras parten también desde Europa

La guerra en Irak mostró cómo funciona la red militar mundial de los Estados Unidos. Europa forma una importante base avanzada para las operaciones en dirección a Oriente Medio. Así pues, el V Cuerpo de los US Army (el ejército de tierra de EEUU) se encuentra en Alemania. Este cuerpo consta de 2 divisiones de vehículos acorazados pesados (la 1st Armored Division y la 1st Infantry Division), de una estructura de orden y de 9 brigadas distintas. En definitiva, 41.000 soldados, 800 empleados civiles y alrededor de 57.000 miembros de familias.

La Fuerza aérea de EEUU dispone de tres grandes bases en Alemania: Ramstein (más de 13.000 militares americanos y 2.000 civiles), Spangdalhem (cerca de 5.000 estadounidenses) y Frankfurt (una parte del aeropuerto de Frankfurt, con 700 militares americanos y 1.100 civiles).

A través de la base de Frankfurt se transportó a los soldados americanos acuartelados en Alemania hacia el Golfo. Ramstein desempeñó un papel en el suministro en vuelo y el transporte de material militar. La mayor parte del material militar fue transportada por vía marítima y el puerto de Amberes (Bélgica) desempeñó un papel importante en estas actividades. Todo el material que pasó por el puerto de Amberes en el marco de estos movimientos de tropas en dirección de Irak llegó a Amberes por vía fluvial, por tren (entre 200 y 250 convoyes) y por carretera.

Trainstoppers bloquean un tren que transporta material militar americano con destino al Golfo (2003).

Reformas

La presencia militar americana en Europa es actualmente objeto de una remodelación importante (ver el informe Review of Overseas Military Facility Structure of the US, 2005), pero en el futuro también las guerras partirán desde Europa. La presencia militar se adapta para poder desplegarse más rápidamente.

El US Army retira a sus divisiones pesadas de Alemania y las sustituye por un “brigada Stryker más ligera”. El Stryker es un vehículo blindado más ligero sobre ruedas que conviene mejor para un despliegue rápido que los tanques pesados concebidos originalmente para su utilización contra la Unión Soviética. Además de esta brigada permanecen en Alemania estructuras de mando reducido, 2 batallones equipados con helicópteros de combate Apache y una unidad de artillería equipada con misiles desplegable rápidamente. La Fuerza aérea abandona el aeropuerto de Frankfurt y se concentra en Spangdahlem y Ramstein. Ramstein era ya una plataforma logística importante y lo pasa a ser aún más ahora.

En Italia, la 173ª brigada aerotransportada (173rd Airborne Brigade) se amplía y permanece en los alrededores de la base aérea de Aviano como inicio para un despliegue rápido. Una brigada en rotación va a instalarse en Europa del Este. La Marina refuerza sus principales bases en Rota (España), Sigonella (Italia) y Souda Bay (Grecia). Las estructuras de mando cierran sus instalaciones en Londres y se concentran en Nápoles.

Generalmente, se constata un desplazamiento hacia el Sur y hacia el Este destinado a acercar las tropas a las zonas de intervención, y un refuerzo de su movilidad. Los planes de US-EUCOM, el cuartel general europeo del ejército de EEUU, presta una atención renovada a África, y específicamente a las riquezas petrolíferas del Golfo de Guinea, que se citan explícitamente.


OTAN

Países miembros de la OTAN

La OTAN se creó después de la Segunda Guerra Mundial como alianza destinada a proteger el territorio de sus Estados miembros. Desde la caída del Muro de Berlín en 1989, la gran amenaza de invasión de este territorio desapareció y la OTAN estaba en busca de una nueva razón de ser. En 1999, la Cumbre de Washington aprobó el Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN. Desde entonces, la gestión de crisis - en otras palabras las intervenciones (militares) humanitarios - forman también parte de las tareas fundamentales de la OTAN.

Las tareas humanitarias se integran principalmente en la siguiente formulación: “garantizar la estabilidad en la zona euroatlántica”. La OTAN debe poder intervenir de manera preventiva con el fin de controlar nuevos riesgos en materia de seguridad: proliferación de armas químicas, biológicas y nucleares, tráfico de drogas, amenaza de utilización de armas de destrucción masiva por “estados gamberros”.

De la defensa común del territorio a las intervenciones militares preventivas por todo el mundo.

En 2002, los Estados miembros decidieron que la OTAN ya no debía limitar sus intervenciones a su propio territorio y podía intervenir en todo el mundo. Para concretar esta decisión, la OTAN trabaja en la creación de la “NATO Response Force”, una fuerza de intervención rápida de 21.000 soldados que puede ser desplegada en un plazo entre una semana y un mes, y que deben poder soportar treinta días de combates intensos. Cada 6 meses, nuevas tropas integran la NATO Response Force.

Belgas en Afganistán

De una alianza militar euroamericana a una alianza militar mundial

En los próximos años, la OTAN llevará a cabo nuevas reformas. EEUU quiere hacer dar un paso suplementario a la OTAN definiendo las directrices de un nuevo debate sobre el funcionamiento de la OTAN.

Primero: ¿Si nuestra seguridad depende a escala mundial, por qué limitar sus socios a la zona europea? ¿Por qué no realizar una asociación con Japón, Corea del Sur o Australia?

En cuarto lugar: Con el terrorismo como nuevo enemigo, la OTAN modifica su campo de actividades. ¿La OTAN no debería verse asignar un lugar en las políticas nacionales de lucha contra el terrorismo?

En segundo lugar: Hasta ahora, cada país sufraga el coste de las tropas que pone a disposición de operaciones de la OTAN. Sólo se financia una parte minúscula conjuntamente. ¿No se debería más bien financiar conjuntamente la totalidad de las operaciones militares, proporcione un país tropas o no?

Tercero: Actualmente se toman las decisiones por consenso y cada país miembro puede por sí solo bloquear una decisión de la OTAN. ¿No sería más simple aplicar el principio de “abstención constructiva” y trabajar en la práctica con una toma de decisión por mayoría?

Un ataque frontal contra las Naciones Unidas y la Unión Europea.

Si se reúnen estas distintas propuestas, se obtiene un ataque frontal contra las Naciones Unidas y la Unión Europea. La OTAN quiere transformarse de una alianza militar euroamericana a una organización de seguridad colectiva global. Una especie de “Naciones Unidas de los voluntarios” que marginaría las verdaderas Naciones Unidas.

¿Cuáles serían las consecuencias de esta transformación para los países que no forman parte de esta alianza militar voluntaria y serían definidos pues como un problema de seguridad potencial? Para ellos, esta evolución representa una amenaza, ante la cual intentarán dar una respuesta militar. Como consecuencia, se produciría una nueva carrera de armamentos y una remilitarización de las relaciones internacionales.

Podemos también preguntarnos a quien aprovechará una financiación común. Esta idea parece principalmente destinada a transferir hacia Europa una parte de la factura americana en materia de defensa, que alcanza sumas astronómicas con las operaciones en curso en Irak y Afganistán. Integrar tales operaciones y las operaciones de larga duración en el marco de las “operaciones de paz” de la OTAN y financiarlas conjuntamente daría aire al presupuesto militar de EEUU. Los que no deseen responder positivamente a las solicitudes de EEUU destinadas a incrementar sus presupuestos militatres recibirán entonces la factura a través de la financiación común de la OTAN.

Combinado esto con la propuesta de modificar el sistema de toma de decisiones, esta financiación común podría significar que un país debería participar financieramente en una operación militar de larga duración con la cual no está de acuerdo. Quizá no queda muy lejos el día en que Bélgica deba pagar por una guerra que rechaza, en alguna lugar del Pacífico por ejemplo. Actualmente, la lucha antiterrorista es principalmente una tarea de la Unión Europea. Si se da a la OTAN un lugar en la política interior de lucha contra el terrorismo, los EEUU se volverán un protagonista importante en la política europea de justicia. EEUU considera el terrorismo como un problema militar. Hasta ahora, los países europeos lo abordan más bien como un problema judicial y policial. Desarrollar una línea común a este respecto implicaría la integración de una visión más militar, que plantea numerosos problemas en materia de control democrático. Afirmar que “la amenaza se extiende a escala mundial” podría revelarse más como una profecía que como un análisis.

El calendario

Conocemos mientras tanto el calendario del debate sobre la transformación de la OTAN. Las primeras conclusiones se sacarán en la cumbre de los jefes de Gobierno en Riga en noviembre de 2006, y se cerrará el debate en una próxima cumbre de jefes de Gobierno en la primavera de 2008. Justo antes del final del mandato del presidente Bush.


Unión Europea

Europa quiere convertirse en una potencia militar.

Se habla desde hace muchos años de una Europa militar. En 1954 se pusieron las bases del ambicioso intento de crear una Comunidad Europea de Defensa. Muchos años más tarde, la guerra en la antigua Yugoslavia sirvió de catalizador para una nueva evolución. Desde entonces, la Europa militar avanza a grandes pasos. Un ejército europeo unificado no existe aún, pero los Estados miembros de la Unión Europea ponen una parte de sus ejércitos nacionales a disposición para intervenciones de la UE. De aquí a 2007, 13 “Battle Groups” reuniendo cada uno 1.500 soldados deben estar disponibles. Éstos deben poder desplegarse en cualquier lugar del mundo en el plazo de 5 días tras la decisión de intervenir. El despliegue de un Battle Group requeriría 200 vuelos de C-130, 30 vuelos de C-17 Globemaster y la mitad de un carguero RoRo. El primer Battle Groups deben estar operativo en el transcurso de 2006. La principal debilidad reside actualmente en las capacidades de transporte y de “inteligencia” (la capacidad de reunir información). Además la UE trabaja en la creación de una Fuerza de Reacción Rápida de 60.000 soldados destinada a misiones de más larga duración.

¿Para qué debe servir esta potencia militar?

El proyecto de constitución actualmente sobre la mesa amplía mucho el mandato de las tropas de la Unión Europea. En origen, se trataba de las “misiones de Petersberg”: intervención militar para misiones humanitarias, mantenimiento de la paz y gestión de los conflictos, conceptos ya muy ambiguos en la práctica. Hoy se añade entre otras cosas a estas tareas la “asistencia en el ámbito militar”. Este nuevo concepto es especialmente inquietante. El proyecto de constitución estipula: “Todas estas misiones pueden contribuir a la lucha contra el terrorismo, incluso por el apoyo aportado a terceros países para combatir el terrorismo en su territorio.” De este modo, se abre la puerta para el apoyo militar a países en guerra civil o a “democracias nacientes”. La guerra contra el terrorismo corre el riesgo de convertirse en una excusa para intervenir militarmente bajo la bandera de la Unión Europea a fin “de salvaguardar sus valores, sus intereses fundamentales, su seguridad, su independencia y su integridad.” Conviene tener en cuenta aquí que no se coloca ninguna limitación a estas intervenciones militares bajo bandera europea. No se excluyen las misiones sin autorización de las Naciones Unidas. En efecto, no se hace en ningún caso mención de la necesidad de un mandato de la ONU, se hace a lo sumo vagamente mención de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, lo que deja la puerta abierta a todas las interpretaciones.

El grupo de cabeza

Para los Estados miembros que consideran que Europa militar no va bastante rápidamente, Europa prevé un marco jurídico para una cooperación militar acentuada: “los Estados miembros que cumplen criterios más elevados de capacidades militares y que suscribieron compromisos más vinculantes en la materia para misiones más exigentes, establecen una cooperación estructurada permanente en el marco de la Unión.” (extracto del proyecto de constitución). Esta disposición abre la puerta a un grupo de cabeza militar: un grupo limitado de países que aceleran la militarización de su Política Exterior y se eximen expresamente de dar cuentas a los otros miembros de la Unión.

Aumento de los presupuestos de defensa

Europa quiere convertirse en una potencia militar y necesita por tanto más dinero para armamento. Unas fuerzas de intervención móviles y rápidamente desplegables necesitan un material distinto que el de un ejército encargado de solamente proteger el territorio contra un enemigo exterior. Habida cuenta de las innovaciones constantes en materia de material militar, los presupuestos de defensa deben pues aumentar. Estos presupuestos ya eran sometidos a presiones desdes varios lados. Altos funcionarios de la OTAN y los medios militares americanos repiten constantemente a los países europeos que son demasiado ahorradores en materia de defensa y que es necesario más dinero para el armamento. Mientras tanto, esta evolución se afianza en el proyecto de constitución: “los Estados miembros se comprometen a mejorar progresivamente sus capacidades militares.

Más dinero, pero también una mejor utilización de este dinero. Por esta razón se creó la “Mesa europea para el armamento, la investigación y las capacidades militares”, en resumen la Agencia europea de defensa (EDA). La EDA define las necesidades militares, racionaliza las compras de los países individuales y estimula la investigación tecnológica en el sector (en otras palabras, participa en su financiación). En efecto, una Europa militar no es posible sin una industria de defensa propia. Por iniciativa de la EDA, los países miembros prometieron en noviembre pasado tomar medidas para crear un mercado europeo abierto de defensa. Es sobre todo en materia de investigación e innovación tecnológica donde Europa está rezagada, y la EDA considera que nuevas inversiones son necesarias urgentemente en estos ámbitos. Con la EDA, el sector del armamento europeo se beneficia de un apoyo importante en su competencia con la industria de EEUU, que se aprovecha desde hace años de los gigantescos gastos de defensa del Gobierno de EEUU. La propia industria europea del armamento es uno de los motores de la militarización. En efecto su participación en los influyentes “grupos de trabajo” de la Comisión Europea le concede un lugar privilegiado en la mesa de las negociaciones de la Unión Europea.

Unión Europea vs. Los Estados Unidos

Se hace a menudo el siguiente razonamiento: una Europa más fuerte que disponga de su propio brazo armado hará de contrapeso a las ambiciones militares de los Estados Unidos. Pero contrariamente a las ideas de sobra extendidas, una fuerza de intervención europea no se opone a los responsables estadounidenses. La Europa militar como se desarrolla actualmente no es un contrapeso para los Estados Unidos, sino un socio militar con quien pueden compartir los costes y las cargas de las intervenciones militares en todo el mundo. No es casualidad que el desarrollo de la Europa militar se efectue en paralelo a la reforma de la OTAN: el desarrollo de las capacidades y estructuras militares se configura escrupulosamente para un refuerzo mutuo que incluye la compatibilidad del material militar de alta tecnología. Los propios dirigentes sitúan también la Europa militar en el marco de una OTAN reformada, y en consecuencia en asociación con EEUU. El Primer Ministro belga, Verhofstadt, declaró que: “hay que evitar cualquier malentendido. La Política Europea de Seguridad y Defensa no se dirige contra la soberanía de EEUU en el mundo. Dado que estamos en la misma longitud de onda en la mayoría de los ámbitos, una nueva OTAN puede incluso reforzar más la influencia occidental. Una defensa europea no es el golpe de gracia, sino la base de un nuevo atlantismo.”.

Con todo...

A parte de los EEUU, ningún país dispone de las capacidades logísticas necesarias para intervenir militarmente a gran escala al otro lado del planeta. Todas las intervenciones militares de gran envergadura llevadas a cabo por países europeos fuera de Europa (desde la Operación Turquesa en Ruanda en 1994 a la intervención en Afganistán de 2001/2002, pasando por intervenciones puramente humanitarias como por ejemplo después del maremoto en el Sudeste asiático) sólo fueron posibles con el apoyo logístico de los Estados Unidos.

Para crear una fuerza de intervención que pueda actuar sin la ayuda de EEUU, importes enormes y numerosos años de trabajo deberían invertirse en el desarrollo de capacidades logísticas militares. En otras palabras, el desarrollo de una capacidad de intervención militar como contrapeso a la hegemonía americana es por así decirlo imposible.

Extracto de la estrategia europea de seguridad aprobada en 2003


Francia y Gran Bretaña

Como “viejas” potencias mundiales, Francia y Gran Bretaña disponende una capacidad de intervención limitada. Disponen por ejemplo de uno o más portaviones. Sin portaviones, Gran Bretaña nunca habría podido ganar la guerra de Malvinas. Ambas poseen también bases y puntos de apoyo militar en varias regiones del mundo.

Francia

Más de 33.000 soldados franceses se encuentran situados fuera de las fronteras de la Francia continental. Tropas francesas están presentes permanentemente en 5 países africanos: Yibuti (2900), Senegal (1200), Costa de Marfil (4100), Gabón (1000) y el Chad (1200). 16..000 soldados franceses se encuetran en los “Territorios y Departamentos de ultramar” (Guyana, Polinesia, las Antillas, Reunión...), 5.000 en Kosovo, Bosnia, Afganistán y en otras operaciones multilaterales y un reducido número de soldados colabora en misiones de observación de las Naciones Unidas.

El ejército francés también se lanzó en una redefinición completa de su funcionamiento y sus objetivos, con un acento importante en la presencia de tropas en el extranjero. Instalaciones situadas en países “no cruciales” han sido cerradas. Las tropas que permanecen se reorganizan con el fin de adaptarse al nuevo concepto de capacidad de intervención rápida. Hasta hace algunos años, Francia disponía de una fuerza estática en África, completamente desconectada del resto del ejército francés y colocada in situ a largo plazo. En la actualidad, 1 de las 3 divisiones presentes se sustituye cada tres meses. Eso significa que los soldados no permanecerán nunca más de 9 meses in situ. De este modo, un gran número de soldados franceses adquirirá una determinada “experiencia africana”. Las instalaciones militares flexibles sirven de puesto para las operaciones militares en toda una subregión. Y allí donde anteriormente era sobre todo el ejército de tierra (con capacidades logísticas limitadas) el que estaba presente en África, las tropas francesas in situ reúnen hoy elementos de los tres cuerpos (tierra, aire y marina), lo que garantiza una mayor flexibilidad y un refuerzo de las capacidades de intervención.

Gran Bretaña

Los soldados británicos están presentes en más de 80 países en todo el mundo. En la actualidad, 25.000 soldados británicos están presentes permanentemente en Alemania. Un contingente de 11.000 soldados británicos apoyan los servicios de policía locales en Irlanda del Norte en el marco de la “lucha contra el terrorismo”. 8.500 soldados británicos participan en la ocupación militar de Irak. Más de 3.500 soldados británicos están presentes en Kuwait y Arabia Saudí. En un marco multilateral (las Naciones Unidas u OTAN), tropas británicas están presentes en Afganistán, Kosovo y Bosnia. Además de estos despliegues operativos, el ejército británico dispone de centros de formación militar especializados a Brunei, a Belice, Kenia y Sierra Leona. En estos centros, se forma a los soldados locales en las prácticas de la guerra moderna. Estas instalaciones se utilizan también para la inmersión de los soldados británicos en un medio ambiente similar al que se encontrarán en intervenciones futuras en países del sur (desierto, selva...) Obviamente, estas instalaciones militares permanentes pueden utilizarse como puesto de mando si el ejército británico prevé una “verdadera” intervención militar en la región.


Bélgica

Bélgica también tiene su lugar en la militarización internacional. El ejército belga sufre actualmente una cura de adelgazamiento. En 2015, debería constar de 35.000 soldados. Pero eso no quiere decir que Bélgica quiera deshacerse de su ejército. Al contrario. Bélgica contempla un ejército más pequeño pero más móvil, más flexible y sobre todo rápidamente desplegable, unas fuerzas armadas que puedan desempeñar su papel en el concepto de intervención militar.

Pionera de una fuerza militar europea

Bélgica es desde hace años un entusiasta partidario de una fuerza militar europea. El razonamiento según el cual la Unión Europea necesita una defensa común (y por tanto una fuerza de intervención) como condición para una Política Exterior Común se repite como un mantra en los círculos gubernamentales belgas. El Primer Ministro Verhofstadt prevé muy claramente esta fuerza de intervención de la Unión Europea en un marco transatlántico: los esfuerzos militares de la UE deben reforzar la OTAN. En este marco, Bélgica proporciona hombres y medios a la NATO Response Force (NRF). Estos últimos años, Bélgica entre otras cosas ha aportado sus F16 y fragatas. En la segunda mitad de 2006, cuando la NRF sea enteramente operativa, se integrará en ella un batallón de paracaidistas belgas.

Intereses en el continente africano

Los países occidentales que tienen intereses particulares sobre el continente africano se asocian con Estados africanos concretos para crear distintas formas de cooperación militar”, se puede leer en el sitio web del ejército belga. El ejército belga está entre otras cosas activo a Benín, país con el cual se firmó un acuerdo de cooperación militar de gran envergadura. Esta cooperación recibió un ropaje civil: los militares efectúan trabajo de ayuda al desarrollo. Pero además de la construcción de escuelas, tal colaboración tiene sobre todo una faceta militar. Los soldados reciben formación (en la Escuela Real Militar o en las escuelas de armas) y están así en contacto directo con las fuerzas armadas belgas. De este modo, en una modesta escala, los belgas hacen exactamente lo mismo que Francia o Estados Unidos en otros países de África. Bélgica posee también un “Programa de Asociación Militar” con el Congo. Y en 2006, Burundi está a punto de incorporarse a la lista.

En este marco de globalización militar hay que colocar la propuesta del ministro de Cooperación al Desarrollo, De Decker, que pide la creación de una gran base militar permanente en África central para la Unión africana y la Unión Europea. De este modo, la Unión Europea tomaría pie militarmente en la región y los militares de los países de África central estarían directamente vinculado a las potencias occidentales.

Cómplice de la guerra en Irak

Bélgica es un honesto socio de la OTAN. En los preparativos de la guerra en Irak, vimos lo que esta fidelidad implica. Millares de soldados del V Cuerpo del ejército de EEUU, de la I Armored División y más tarde de la I Infantry División, estacionados en Alemania, recibieron la orden de participar en la invasión de Irak. Su material fue transportado en gran parte por barco. A partir del otoño 2002 y durante meses, trenes -más de 10.000 vagones- cargados de material militar (tanques, jeeps, camiones, grúas, helicópteros...) pasaron por los ferrocarriles belgas. Las vías fluviales y las carreteras interiores vieron también pasar su lote de material con destino al puerto de Amberes antes de ser transportado hacia el Golfo. Las carreteras, ferrocarriles y puertos fueron (y son todavía) eslabones indispensables en la máquina de guerra. Los estrategas estadounidenses no ocultan que el puerto de Amberes juega un papel crucial para las operaciones militares en el Golfo. Y pasará igual en intervenciones militares comparables en el futuro.

Todavía ninguna revisión de los acuerdos de la OTAN

A fin de legitimar los transportes militares antes y durante la guerra en Iraq, Bélgica se ha refugiado tras unos acuerdos firmados con EEUU en 1971 en el marco de la OTAN. El acuerdo gubernamental de 2003 estipula que el gobierno trabajará en “la revisión de los acuerdos firmados durante la Guerra Fría en el marco de la OTAN en función de la situación internacional modificada.” Tres años más tarde, puede verse por preguntas parlamentarias que no se ha hecho ni el mínimo trabajo en este aspecto.

Texto original:
http://www.vredesactie.be/mcmilitary_fr/globalisering.php


Info relacionada:

- Nace la red antimilitarista europea en Bruselas

- Contracumbre-acción contra la OTAN en Bruselas

- Trainstopping en Italia 2003: los bloqueos de trenes obstaculizaron el despliegue militar de EEUU hacia Iraq

- McMilitary - Vredesactie

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Comentarios


  • McEjércitos: ¿Qué es la globalización de la guerra?

    19 de abril de 2008, por Crates

    Tomado del último boletín de la Asociación de Estudios del Límite del Petróleo (ASPO)

    La Comisión Europea ha lanzado unas nuevas directrices notablemente francas para la OTAN. Esta organización fue formada originalmente como un pacto de defensa de tal manera que los países signatarios se comprometieron a defender cualquiera de los miembros que se encuentre bajo ataque. Más tarde las normas se hicieron más proactivas para ampliar el alcance de las intervenciones: en primer lugar, si cualquier miembro se consideraba amenazado, y más tarde, si sus intereses vitales se consideraban en situación de riesgo. En otras palabras, se transformó de una organización defensiva en una ofensiva. Está en la actualidad matando afganos y planeando establecer tropas en los oleoductos.

    El informe de la UE supone ahora los movimientos de apertura en un nuevo conflicto por el control del Océano Ártico, suponiendo equivocadamente que tiene enormes recursos de hidrocarburos. De hecho, su potencial de petróleo se ve severamente limitado por dos importantes razones. En primer lugar, se encuentra muy lejos de las principales formaciones de roca madre que se dieron en las regiones tropicales, incluso si el movimiento de las placas tectónicas hubiese transportado localmente tales rocas hacia el norte. En segundo lugar, ha sido sujeta a importantes movimientos verticales de la corteza debido al peso de la capa de hielo fluctuante en el pasado geológico, los cuales han deprimido tales rocas madre como se presentan en las ventanas de generación de gas, y también afectan de forma perjudicial a la integridad del sellado, llevando a la migración secundaria y disipación.

    Pobre Noruega, que es un miembro de la OTAN y tiene una frontera común con Rusia en el Océano Ártico, es probable que se acabe encontrando enredada. En el informe también se hace un llamamiento para el despliegue de tropas a oleoductos en todo el mundo. La OTAN está además tratando de traer a Ucrania bajo su órbita, aunque con razón esto es considerado por Rusia como un gesto amenazador, que puede recordar el empuje hacia el este de la Alemania Nazi en su búsqueda de lebensraum (espacio vital), mirando a las ricas tierras agrícolas de Ucrania.

    El informe además llama la atención sobre nuevas presiones inmigratorias en Europa a medida que el hambre golpee otras regiones debido a cosechas menguantes, disminución de suministros de agua y explosiones poblacionales. El informe señala que la población de Europa (incluida Rusia) representa el 11% de los 6,7 mil millones del mundo, con un promedio de edad de 39 años, pero que con las tendencias actuales este número se espera que caiga en 2050 al 7% con la edad media aumentando hasta 47.

    En el informe se habla de «un círculo vicioso de degradación, migración y conflictos sobre los territorios y las fronteras que amenazan la estabilidad política de los países y regiones……… donde la frustración y el desencanto engendra luchas étnicas y religiosas y radicalización política». Se admite que la competencia por los recursos energéticos ya es una causa de conflicto, evitando diplomáticamente mencionar la invasión de Irak. El nuevo Científico Jefe de Gran Bretaña también ha señalado una creciente escasez en el suministro mundial de alimentos. Esto se atribuye en parte al cambio climático, pero la disminución de los suministros de energía durante la segunda mitad de la Era del Petróleo deberá exacerbar la situación. (Véase el periódico The Guardian del 10 de Marzo para cobertura de la noticia)




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