Barricadas en el aire

Claudia Korol (para la Revista El Colectivo)

La batalla de Oaxaca, en la que variadas franjas de la población de aquel estado mexicano está librando importantes esfuerzos de resistencia a los atropellos del "mal gobierno", ha puesto una vez más en evidencia, el rol importantísmo que pueden jugar los medios de comunicación popular, a la hora de enfrentarse con un poder que ha hecho de la incomunicación una de sus fortalezas.

Con una notable intuición, los "comuneros de Oaxaca" se han lanzado a ocupar medios de comunicación, (tanto radios como televisoras), y en una dinámica movilización improvisan locutoras y locutores que transmiten los resultados de los conflictos parciales, dan instrucciones para el enfrentamiento con la policía, reclaman solidaridad donde es necesario.

En una ciudad sitiada por las fuerzas policiales, y en el marco de una lucha de calles, de barricadas humeantes, de edificios y hasta de esquinas "ocupadas", la radio viene a ser la manera de saber qué sucede, cómo estamos, por dónde avanzamos o retrocedemos, y desde dónde vienen ellos.

La palabra en el aire, encuentra así su dimensión de resistencia. Los movimientos populares que integran la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), integrada por el magisterio, estudiantes, trabajadores y trabajadoras, mujeres organizadas en los barrios, jóvenes, ancianos y ancianas, campesinos, pueblos originarios (en Oaxaca se hablan 16 lenguas de estos pueblos), van creando experiencias de poder popular, y para ello se valen de la dimensión fundamental que humaniza nuestras prácticas, la palabra verdadera, la comunicación pueblo a pueblo.

Como en la resistencia al golpe de estado contra Chávez en Venezuela, los hombres y mujeres de Oaxaca, los que nunca tuvieron voz audible, ni presencia visible, van creando las herramientas que necesitan para hacer valer sus derechos. La recuperación de la palabra, y la recreación de la palabra, es también un ejercicio de poder popular.

Cuando la dominación intenta homogeneizar nuestro pensamiento y nuestras prácticas, alrededor de un mensaje único que disciplina y domestica, se revaloriza el largo esfuerzo de multiplicación de herramientas y experiencias de comunicación alternativa, que se realizan desde radios alternativas, revistas, graffittis callejeros, tv piquetera, etc..

Se comprende entonces que comunicación popular, educación popular, organización popular, resistencia popular, no son fragmentos diferentes de la política, sino que requieren ser integrados cada vez más en proyectos desafiantes de las lógicas culturales trasnacionalizadas y enajenantes del capital.

Nuestras voces son diversas, nuestros pensamientos también, como lo son nuestras búsquedas. Integrar las diversidades, no en proyectos que restablezcan un orden ajeno, sino como parte de nuestro cuerpo que sale a la calle a gritar sus verdades, es imprescindible, en momentos en que desde arriba no nos tiran sólo con la CNN sino también con balas y gases. No me refiero a una unificación compulsiva de mensajes y de herramientas, sino a la creación de redes poderosas, donde nos reconozcamos en nuestras múltiples identidades políticas, culturales, de resistencia. Donde no se jerarquicen las voces sino que se amplíen cada vez más subversivamente los desafíos al pensamiento único.

Barricadas en el aire. Difundiendo una vez más nuestras voces, no como ecos de otras voces, sino como palabras propias, como impacto multiplicador de nuestros sueños, disparando sobre el horizonte gris del capitalismo del siglo 21.
Radios piqueteras, revistas, pintadas, interfiriendo la circulación de la palabra de orden, que manda obedecer, subordinarse, humillarse y reconciliarse.

Ocupar, resistir y producir, dicen los sin tierra en el Brasil. Hoy necesitamos también crear los sentidos que nos ayudan a vivir, y esos sentidos se crean con palabras, que ya se cansaron de andar en silencio. Nuestra siembra ya no se realiza sólo con las semillas colocadas en la tierra. Hoy también sembramos semillas en el aire. Ventilamos pasiones. Reinventamos la resistencia.

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