Intervención de Elemar Cezimbra, integrante de la Coordinación Nacional del Movimiento Sin Tierra de Brasil en el cierre del Seminario

Nuestro caluroso saludo a todos los aquí presentes, especialmente a los compañeros chilenos que organizaron este gran evento y que, creo yo, es la principal señal de que la perspectiva socialista en América Latina está viva, está presente y con toda certeza seguirá vigente. Yo creo que el primer factor para acreditar que esto es verdad es el propio hecho de analizar, estudiar y rememorar sobre el legado del presidente Allende. Esto nos afirma que el socialismo continua vivo a pesar de todo, a pesar de la represión, a pesar de la ofensiva del capital cada vez más cruel. Allende está aquí con nosotros, aquí vive y nosotros estamos aquí para rememorar y procurar entender una perspectiva para América Latina pensando un socialismo con cara de indio, de negro, de latinoamericano, pues es esencial que el socialismo continúe de pie.

La presencia, fuerte y luminosa, de la isla valiente de Cuba, que se mantiene de pie con su gran comandante Fidel Castro, con su firmeza nos demuestra a todos que el socialismo está de pie y es el futuro de la humanidad, a pesar de todos los problemas y gracias al socialismo.

Venezuela, con la lucha corajuda del pueblo, con su comandante también, es otra fuerza viva que demuestra para todos los latinoamericanos y para el mundo que la lucha por el socialismo sigue en un momento de gran crisis del capitalismo, y va a continuar con grandes victorias, en un camino que considera la experiencia del pueblo venezolano.

Los gobiernos populares de varios países, entre ellos de mi país, de Brasil, en que se vive un momento importante de la lucha popular, de Ecuador, de otros gobiernos que adoptan posturas antineoliberales, algunos con sorpresas como Kirchner en Argentina, en todos ellos el proceso fundamental son las luchas de masas que acontecen en los mismos países, así como acontece en Bolivia y ahí está el pueblo luchando con mucha fuerza y ese alzamiento popular generalizado en varios países de América Latina creo que son la fuerza que va a elevar a los gobiernos populares a tomar medidas populares, reformas populares, a profundizar la democracia y a conducir con más firmeza y crear las condiciones para poder avanzar rumbo al socialismo.

Entendemos que los movimientos sociales que se generalizan por todo el mundo, con sus más diversos caracteres, con sus más diversos objetivos, ponen cada vez más la antiglobalización, el antiimperialismo, como marcas profundas de sus luchas, como una certeza que apunta a una alternativa de grandes cambios de la humanidad y que hoy tenemos en esos movimientos capaces de imponer derrotas al imperialismo que se torna agresor en todo el mundo. Entendemos, también, y muchos compañeros analizaron aquí en este evento la gravedad de la crisis del imperialismo, que esta agotando sus ultimas medidas, las más drásticas, las más crueles, llevando a cabo una guerra infinita, permanente, anticipatoria de reacciones que van a tener los pueblos contra ellos. Necesitan de un espacio que va a debilitarse porque a pesar de la fuerza de las armas que tengan, lo decisivo en la guerra son las personas, son los pueblos. La historia de la lucha de Vietnam y tantas otras luchas en América Latina y otras partes del mundo, muestran que lo decisivo en una batalla son las personas, son los pueblos, son los guerrilleros que van a transformarse en luchadores de todo el mundo.

Creemos en el MST que los movimientos sociales cumplen una función importante pero que no lo es todo. Precisamos recrear, o crear o fortalecer si fuera el caso, organizaciones políticas de masas que se proponen tomar el poder porque si no construimos eso puede ser que tengamos algunos errores históricos. Es fundamental que tengamos organizaciones políticas de masas que quieran el poder y que se preparen para golpear duramente al imperialismo, si no nuestros pueblos verán frustraciones y tenemos una gran responsabilidad en este momento histórico de que ello no suceda, de reflexionar con mucho cuidado, con mucha responsabilidad, porque la historia no se repite y cuando se pierde un momento, quien sabe cuantos años habremos de lamentar el por qué dejamos pasar momentos importantes en la historia. Nos tenemos que preparar para los golpes que vienen y para dar los contragolpes con organizaciones capaces de conducir esa lucha socialista en toda América Latina.

Así es que la historia nos coloca desafíos importantes, el proceso esta ahí, y es nuestra responsabilidad asumirlo con todo lo que implica, con todos los desafíos que tiene y prepararnos mucho porque los acontecimientos marchan rápidamente, y nosotros tenemos que estar atentos a ese proceso histórico, a esos acontecimientos, porque con certeza algunas respuestas importantes nos serán cobradas, nos serán exigidas. Tenemos la responsabilidad de estar preparados para conducir las luchas, este es un momento de grandes crisis del imperialismo, en que podemos tener victorias, y debemos prepararnos para eso. La historia pone este momento en nuestro horizonte y tenemos que tomarlo con fuerza, con determinación, con coraje, con firmeza y con confianza en el pueblo. Muchas gracias.

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