Intervención de Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, en el cierre del Seminario

Queridos compañeros y compañeras, gracias a los que fueron capaces de organizar estas jornadas en momentos tan transformadores de la América Latina. Gracias a la Revista América Libre, sobre todo a Claudia nuestra gran compañera, que es una trabajadora incansable.

Cuando escuchaba a los que hablaban antes, compañeros del MST, al compañero cubano, al compañero que acompañó al increíble Salvador Allende, no puedo mas que acordarme de los nuestros, de nuestros hijos. Uno cree que puede venir a levantar la voz y no hablar de ellos. Es imposible. El compañero del Movimiento Sin Tierra hizo un panorama excelente de lo que está pasando y nos propone que si somos revolucionarios tenemos que ser internacionalistas, y es verdad. Cuanto aprende uno cuando sale, cuando viaja, cuando comparte, cuando escucha. Pero los compañeros Sin Tierra y las Madres somos de la batalla callejera, de las plazas, de las calles, de las tomas, y es una batalla que a uno lo nutre para esa revolución que amaron tantos. Nosotras siempre reivindicamos la memoria, pero no la de la muerte, la memoria de la vida, no hay mejor reivindicación, no hay mejor memoria que traer cada minuto y a cada hora qué es lo que quisieron los nuestros. Qué mejor memoria que acordarse aquí qué quería Salvador Allende. No porque lo mataron o lo fusilaron sino qué hizo antes, él ya había entregado su vida cuando decidió hacerse responsable de esta conducción a los socialismos. Nuestros hijos también entregaron su vida mucho antes. Siempre decían que la vida valía si uno la ponía al servicio de la revolución.

Las Madres estamos trabajando en muchos sentidos. Por primera vez en un seminario me emocioné cuando vi la bandera argentina entre las otras banderas, porque desde que se llevaron a mis hijos no tenia bandera, y ahora hay una pequeña luz en la Argentina, todavía es pequeña pero ha tomado decisiones el señor presidente que nos han sorprendido, decisiones que les hemos pedido, exigido las madres desde el primer momento que asumió y hace un rato me acabo de enterar que se firmó con el Fondo lo que el presidente propuso: el no pago de la deuda con el hambre del pueblo.

No es un gobierno socialista, está clarísimo, pero es un gobierno que quiere hacer las cosas bien, por eso me emocioné cuando vi la bandera. Por eso puedo decir nuestro gobierno, cosa que no dije en 26 años. Por esto puedo decir nuestro presidente, pese a que las madres no votamos y no creíamos en él, pero estamos convencidas de que si los procesos avanzan y tenemos gobiernos que dan muestras y señales de querer estar mas cerca del pueblo que del Fondo Monetario, tenemos que acompañar esa lucha porque es la única manera de decirle al imperialismo, al capitalismo y a Estados Unidos que no vamos a permitir que invadan ningún país más, que no vamos a permitir que piense lo que piense de Cuba y haga las declaraciones que hace. Antes seguramente, tendrá que pasar por el cadáver de muchos de nosotros que estamos dispuestos a apoyar a los compañeros cubanos para que la isla siga siendo libre. Esa isla es nuestra esperanza, es el ejemplo para nuestros jóvenes. Hasta hace un tiempo teníamos muy pocas cosas que mostrarle a la juventud, para decirles comprométanse en política, háganse revolucionarios, la revolución es la cosa más hermosa, nadie es revolucionario si no ama, quien se hace revolucionario se hace por amor, por amor al otro y solo teníamos al Che y a la isla y aparecieron los Sin Tierra, ese movimiento increíble que nos llena de orgullo y que es también nuestro. Y apareció Venezuela, que también hoy está dando muestras de que se enfrenta al capitalismo y al imperialismo.

Los compañeros Sin Tierra apoyaron al PT y es excelente lo que él ha dicho, Venezuela necesita que todos hagamos un fuerte apoyo porque también van a pasar momentos difíciles. Y hoy tenemos en la Argentina este presidente que no es revolucionario ni socialista pero que está dando muestras de que algo tiene que cambiar en nuestro país.

Es cierto que la gente creyó y el mundo, que los juicios y que la derogación y que la anulación de la ley es una cosa fantástica. Es importante, yo no digo que no, pero esto no da la pauta de que van a ir a la cárcel los asesinos. Falta muchísimo, es un pequeño escalón de una escalera muy alta. Los asesinos, torturadores y los violadores todavía tienen poder en Latinoamérica. Hay muchas cosas, por lo menos en mi país, que hay que hacer, que son las que querían nuestros hijos. Para los juicios están los abogados, las madres socializamos la maternidad, ninguna de nosotras se presenta por su propio hijo. Los juicios son de todas por todos, una madre todos los hijos, todos los hijos una sola madre, no importa el nombre que tenga. Si nos vamos a presentar por nuestras tres compañeras desaparecidas y asesinadas por la dictadura, por ellas si vamos a hacer una excepción, pero después, para las madres hoy es mucho más importante que meter en la prisión a los asesinos que el pueblo tenga hambre, es mucho más importante que los compañeros tengan trabajo, que no tengan que haber piquetes en las calles, es mas importante dedicarnos a dictar la constitución infantil, dedicarnos a que no hayan niños muertos de hambre y que todos los niños estudien, y que todos los hombres y mujeres sean libres, que tengan vivienda, es mas importante eso que meter a los milicos en la cárcel porque que no haya trabajo, que no haya educación, es consecuencia de las dictaduras.

Porque el imperialismo quiere pueblos analfabetos, idiotas y estúpidos que no coman, que no crezcan para poder dominarlos y en eso tenemos que apuntar, por eso abrimos la universidad, la Universidad Popular de las Madres tiene muchos caminos no solo la universidad, crear y fomentar el amor al saber, que no nos roben el conocimiento, que seamos capaces de formar una nueva diligencia política que honre a nuestros desaparecidos, que honre guerrilleros, que honre a nuestros revolucionarios, necesitamos políticos a los que les podamos creer, en los que podamos confiar y a los que podamos amar.

Eso es lo que precisa Latinoamérica hoy. Nos tenemos que unir, si Latinoamérica no se une en los proyectos va a ser dominada fácilmente, Estados Unidos morirá en su propia mierda porque el capitalismo, seguramente, cada vez irá más abajo, porque ellos no tienen el amor que tenemos nosotros ni a la Tierra, ni a nuestros hombres, ni a nuestros compañeros. Amar, con toda la fuerza de nuestro corazón, la revolución, que es el acto más genial y más hermoso que cualquier hombre puede soñar. No sé si lo veremos. No importa quien la haga, no importa quien llegue primero al poder, pero estamos seguras que el que llegue será un hijo nuestro. Gracias.

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