nro. 18
Colombia: una historia que continúa

Milton Hernández

En primer lugar, quiero darle un agradecimiento eterno a la revista América Libre por concedernos estos minutos para explicarles a todos y cada uno de ustedes, la patria americana aquí presente, la situación real del movimiento popular, de la insurgencia y las incidencias del Plan Colombia sobre nuestro país. Y a todos ustedes, representantes de los movimientos sociales, populares, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, comunidades eclesiales de base, mil gracias en nombre de la comandancia del ELN.

Queremos decirles que la historia de nuestra Colombia, igual que la historia de toda la patria americana, ha sido una historia llena de dolor, de sangre y de masacres hacia el conjunto del pueblo, de la opinión democrática de nuestra nación. Decirles que la oligarquía en Colombia es la misma oligarquía mendaz que hoy realiza la más cruda guerra contra el conjunto de la nación colombiana, inició desde el año 1828 cuando intentó asesinar en la ciudad de Bogotá a nuestro compadre Simón Bolívar, y prosiguió posteriormente con el asesinato de un gran dirigente liberal, Rafael Uribe, cortándole la cabeza el año 1914. Decirles que en el año 1928, 3000 trabajadores de las empresas bananeras del departamento de Magdalena fueron asesinados mientras entonaban el himno nacional, por el solo delito de reclamar justicia y derechos laborales. Y que en el año 1949 un gran dirigente liberal, José Eliécer Gaitán, seguidor de las doctrinas socialistas, fue asesinado vilmente un 9 de abril, desencadenándose la más cruda represión contra el movimiento popular, que cobró 300.000 muertos en 12 años, campesinos, obreros, estudiantes. El surgimiento de las guerrillas insurreccionales y revolucionarias en Colombia, que data del año 1964, un 28 de Mayo, nacen los compañeros de FARC; un 4 de julio de ese mismo año nace el ELN; y un 8 de septiembre de 1968 nace el Ejército Popular de Liberación. Todos como producto de la necesidad de levantar nuestras armas contra el exterminio al que seguramente nos veríamos expuestos. En la generación de aquella época, como en la de hoy, teníamos ante nuestra cabeza tres posibles destinos. O el exilio para Europa, cosa poco agradable para muchos de nosotros. O la muerte, que tampoco estaba en nuestros cálculos. O entrar en esa posición de armarse, entrar en la guerrilla y en esta lucha que hoy entablamos.

Desde aquella época, toda posibilidad de lucha política y democrática legal e institucional ha sido marcada con los siguientes datos de muertes. Se exterminó casi en su totalidad la Unión Patriótica, movimiento político democrático que nació como producto de los acuerdos del gobierno de Belisario Betancourt con los compañeros de FARC. Aproximadamente se cuentan hoy unos 4.000 muertos en las filas de los compañeros de la Unión Patriótica y del PC. Movimientos políticos, como A Luchar, como el Frente Popular, ongs, abogados demócratas, intelectuales, sacerdotes, teólogos han caído en Colombia mordiendo el polvo del asesinato de la oligarquía, y se cuentan 10.000 desde el año 84 para acá. Hay 2.000 trabajadores asesinados y según la OIT Colombia es el país más violador de los derechos laborales y humanos de los trabajadores.

En Colombia se produce una masacre desarrollada por los escuadrones de la muerte, los grupos paramilitares desarrollados y auspiciados desde el alto mando de las FFAA cada cuatro días, y ya en el transcurso de este año llevamos 450 masacres a lo largo y ancho del país. Todo esto ha conllevado a que una serie de organizaciones no gubernamentales, organizadas por Justicia y Paz, organizadas por el Consejo Mundial de Iglesias en las particularidades de las Iglesias de Colombia encabezadas por la Comunidad Franciscana y la Comunidad Jesuita hayan presentado el 18 de noviembre del año 2000, ante el Parlamento Europeo en Bruselas, un informe que dice «Nunca más al terrorismo de Estado», que recoge pormenorizadamente los últimos ensayos del asesinato de nuestros dirigentes, para llegar a presentar ante el Parlamento Europeo un total de 38.000 colombianos asesinados en los últimos 20 años por motivos políticos.

Pero como todo no puede ser historia de infamias, donde siempre perdemos los sectores del pueblo, también tenemos que decirles que en Colombia la tradición de lucha guerrillera, de beligerancia y de respeto por la dignidad del país y de la patria, han sido enormes, han crecido y se han multiplicado, existen en la actualidad cuatro fuerzas insurgentes, que son las FARC, el EPL, el Movimiento Jaime Bateman Cayón, que viene del viejo Movimiento 19, y el ELN. En el pasado, estas fuerzas guerrilleras logramos construir un bastión de la unidad en Latinoamérica, llamada la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, que dató del 29 de septiembre de 1987 hasta el año 1994. A pesar de que hoy esa unidad se ha resquebrajado, el movimiento popular y nosotros como ELN, al igual que los otros agrupamientos guerrilleros queremos decirles a ustedes que la única posibilidad de triunfar y avanzar y destrozar el plan de muerte y de exterminio que se nos viene con el Plan Colombia, es forjando la más intensa unidad de los patriotas en defensa de la soberanía, forjando la más intensa unidad popular en defensa de los intereses nacionales, y es forjando la más amplia unidad guerrillera para poder combatir y vencer.

¡Por los compañeros caídos, ningún minuto de silencio: toda una vida de lucha!

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