nro. 13
Cortes de ruta en el noroeste argentino

Ariel Ogando

La resistencia y la lucha popular, sabemos, toma distintas formas a lo largo del tiempo. En el caso de la lucha encabezada por los desocupados en el noroeste argentino a mediados de 1997, ésta se materializa a través de los cortes de ruta. Ahora bien, estos cortes tienen un doble significado: por un lado, la visualización de un método de lucha efectivo por parte de los trabajadores desocupados (recordemos que las demandas de los desocupados de Cutral-Co y Plaza Huincul fueron respondidas, en principio, favorablemente); por otro lado el reencuentro de una tradición de lucha que, a causa de la represión, estuvo contenida durante años.

En el caso de los cortes de ruta de Tartagal en la provincia de Salta en marzo/abril de 1997, los protagonistas eran principalmente ex-trabajadores de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), que una vez privatizada deja en la calle a decenas de miles de trabajadores. El otro corte de ruta en mayo de ese mismo año, se produce en la ciudad de Libertador General San Martín (aunque luego se expandió por toda la provincia con más de 20 cortes), provincia de Jujuy, región donde se asienta el ingenio de azúcar más grande de Latinoamérica, el Ingenio Ledesma.

Un elemento a tener en cuenta es que tanto en el caso de YPF de Cutral-Có primero y Tartagal después, como el del Ingenio Ledesma, estos trabajadores de fábrica y surco tienen una cultura gremial sostenida en importantes luchas ocurridas en la década del setenta. Es en relación a esta "cultura gremial" que debe verse la "explosión" de estas formas de reclamo, en torno a la cual se aglutinan jóvenes sin empleo, madres de familia, jubilados, estudiantes, etc.

 

LA DURA VIDA DEL ZAFRERO

Para entender las raíces del conflicto describiremos, a manera de ejemplo, lo sucedido en Libertador General San Martín a partir de la política seguida por estos "empresarios del azúcar" en las últimas décadas; lo que nos permitirá ver el por qué de los cortes de ruta en esa ciudad, así como el por qué de la magnitud que ellos toman (miles de personas movilizadas, ollas populares, enfrentamientos con gendarmería, etc.).

Los ingenios azucareros mantenían hacia 1970 un tipo de relaciones de organización y producción característicos de principios de siglo, basados en la contratación de miles de trabajadores golondrinas, y en la explotación de unidades productivas independientes llamados lotes ; el pago a los trabajadores se realizaba en especies (mercaderías), en "fichas" sólo canjeables en los almacenes del ingenio y sólo una parte en dinero.

«Los zafreros provenientes generalmente del altiplano jujeño y boliviano (Potosí, Chuquisaca, etc.), eran reclutados por contratistas del ingenio en aquellas regiones que los traían hacia el mes de mayo, y los ubicaban hacinados en los lotes en condiciones sanitarias terribles; allí permanecían trabajando más de 10 horas diarias en la cosecha manual de la caña de azúcar, entre los meses de mayo y diciembre que dura la zafra.

En ese entonces (1970), Ledesma era tres veces más grande que ahora, si mi memoria no me falla, eran 15.000; hoy me dicen que quedan 5.000. Y un sindicato con 15.000 obreros es un sindicato muy grande. Y los obreros cobraban todavía en bonos, con vales, se les daba semanalmente una limosnita y el resto se hacía ahorro forzoso, que se daba al final de la cosecha porque era un engaño fantástico, porque ellos (los trabajadores) llegaban con unos pesos en la mano a su lugar de origen y entonces todos decían «vamos a los ingenios que se gana plata y todavía se ahorra», pero si vos sacabas la cuenta con cuánto los obligaban a vivir todos los meses de zafra, era realmente para comer mal, lo de siempre, no alcanzaba para nada.» (Dora de Weiss) (1)

 

MECANIZACIÓN DE LA ZAFRA

«Hacia fines de la década del ‘60 comienzan a sucederse, durante la presidencia de facto de Onganía, una serie de luchas y un crecimiento de la efervescencia obrera en los ingenios de la provincia de Tucumán, que lentamente avanza hacia los ingenios de las provincias de Salta y Jujuy, hacia principios de los años ‘70; luego de una lucha sindical clandestina, el sindicalismo combativo recupera el sindicato del azúcar del ingenio Ledesma y le arranca a la patronal importantes conquistas (pago de premios, reducción de la jornada laboral, pago de asistencia sanitaria, etc.).

En aquel tiempo se empieza un trabajo sindical clandestino, por supuesto que ésto no puede saberlo Ledesma porque el primero que abría la boca lo despedían. Ese trabajo sindical clandestino dura hasta el año ’72 que se hace la primera huelga. Desde el año ’49 no había una huelga en Ledesma, recién en 1972 se sale a la calle por primera vez.

Durante todo ese período se venía organizando la base, sección por sección, las posturas eran a través de volanteadas que se hacían adentro de fábrica, de noche, los obreros sacando plata de su bolsillo cada uno; el que iba a comprar papel lo pagaba, el que iba a comprar tinta lo pagaba y el otro imprimía, era como funcionaba todo el sistema sindical y esa dirigencia sindical, sin plata..., con la plata de los compañeros. Es lo que se conoce como la corriente clasista que hace punta en Ledesma pero que se desarrolló también fundamentalmente en Córdoba, SMATA automotores, Villa Constitución, Gráficos con Ongaro en Buenos Aires. Todos ellos tienen contactos y reuniones y una política en común .

El planteo era «recuperación de lo sindicatos de manos de la burocracia» y en la lucha por esa recuperación sindical lo más notable era el pluralismo. Es decir, en Ledesma no había gente de un partido, se recuperan a los viejos compañeros de lucha desde la resistencia peronista a todo lo que viene naciendo después. Ellos firmaban GOL (Grupo de Obreros de Ledesma) y a partir de eso fijaban las posturas frente a las asambleas sindicales, pero clandestinamente, nadie sabía quiénes eran, ésto es notable. Por eso a este sector sindical con la dictadura se le dio a morir, se borró esta dirigencia que nacía. Lo notable era que el sindicato estaba en manos de peronistas y los compañeros combativos peronistas estaban por la recuperación de ese sindicato, de esas manos y sabían quién los vendía y quién los traicionaba.» (2)

La mecanización surge entonces como una estrategia empresaria para desembarazarse de la lucha obrera. En el caso de Ledesma los más de 15 mil obreros garantizaban, hasta ese entonces, la cosecha de decenas de miles de hectáreas de caña y le permitían a los ingenios extraer una inmensa masa de recursos. Cuando estos trabajadores toman conciencia de la fuerza que tienen a partir de la paralización del circuito productivo azucarero, los empresarios del azúcar intentan salir al cruce de su propia debilidad. Estos visualizan que el aumento de conflictividad regional, la recuperación del sindicato por parte de conducciones clasistas y la explotación sufrida por los trabajadores del surco, constituyen un cocktail demasiado peligroso para sus intereses...

«La mecanización, en la década de 1970, no fue neutral. Políticamente no es neutral la mecanización ya que ésta es la época de mayor sindicalización y mayor conflictividad obrera. Si bien había experiencias de mecanización en Australia, en el Caribe, desde principios de siglo, acá no se compraban máquinas por la sencilla razón que mantener la zafra a machete seguía siendo más barato que comprar las máquinas: esa es la racionalidad empresaria. Pero cuando esa masa de trabajadores que tiene que levantar la zafra le empieza a crear conflictos, apoyada por un estado de efervescencia a nivel nacional, ahí sí haces una inversión muy fuerte, pero te sacas el problema de una mano de obra muy conflictiva... Ésto empezó a fines de la década del ‘60, con la dictadura de Onganía. En esa época en Tucumán se desatan fuertes conflictos por cierres de ingenios, es decir el ambiente se pone muy tenso y estos ingenios de acá (Jujuy) que siempre han sido empresarialmente más poderosos que los tucumanos, vieron esto, todo este proceso con claridad.» (3)

La antropóloga Gabriela Karasic (4) señala que mediante el cambio tecnológico los ingenios pretenden aumentar la productividad, eliminando cortes en la producción (huelgas) pretendiendo también la optimización y control de la recluta y manejo de la fuerza de trabajo que debido al volumen de trabajadores, en aquella época les resultaba extremadamente complicado.

Luego de mantener durante décadas un modelo de relación de tipo paternalista «obrero-patrón» de manejo por lotes, ésta se abandona por una estrategia y racionalidad empresarial más «moderna» y rígida, la producción pasa a organizarse por «tareas»: riego, cultivo, cosecha, herbicidas, etc., con un control y planificación centralizados.

«Yo viví el cambio de Herminio Arrieta a su yerno Blaquier (Dueños del Ingenio Ledesma). Ahí viene la creación de la papelera (Ledesma), y la papelera tiene una técnica mucho mas moderna. A medida que la tecnología cambia, cambian también las relaciones de producción... De una relación paternalista, personalista, se pasa a otra... por ejemplo la empresa se atrasaba y no pagaba lo sueldos y venía un avión negro, y decían «ahí viene Arrieta y él como es tan bueno, cuando sepan que estos atorrantes no nos pagan el va a dar la orden de pagar así que al día siguiente van a pagar».(5)

Whiteford señala que la mecanización de los ingenios azucareros se realiza no solamente para aumentar la producción por unidad de trabajo, sino porque se teme que las demandas obreras (suba de salarios, mejores condiciones de vida, etc.) puedan tener éxito, subiendo de esta manera el costo de producción. Evaluando este "factible costo" es que se decide mecanizar, y así eliminar la dependencia del ingenio de parte de la fuerza de trabajo estacional y con ésta, de gran parte de las posibles fuentes de conflictos. (6)

 

LOS GARANTES DEL NUEVO MODELO

La no neutralidad política, social e ideológica de la mecanización que deja en la calle a miles de trabajadores, queda evidenciada por la actuación del ingenio durante la dictadura. Una vez más la relación entre el azúcar y la política se hacen visibles pero esta vez por medio de su cara más siniestra.

La dictadura instaurada en marzo de 1976 tuvo en la provincia, como en toda la República Argentina, la complicidad de grandes empresarios, claros beneficiarios de su accionar represivo, sus aliados «civiles» generalmente ocultos, detrás del verde oliva militar.

En el caso de Jujuy es para tener en cuenta la complicidad tanto de Ledesma como de la compañía Minera el Aguilar, que prestó sus vehículos para el secuestro y persecución de activistas sindicales. Ledesma prestó tanto sus vehículos como sus galpones para la persecución y virtual eliminación de todo la dirigencia sindical comprometida con los trabajadores, los activistas políticos y los militantes populares que se oponían al manejo de los empresarios del azúcar (Co.P.D.H. 1986).

«A poco de andar y organizarse se veía que este trabajo era peligroso y Ledesma era feroz. Que detrás del peso no le importaba la vida y la muerte de la gente. Cuando el «proceso» tuvo que llevar de a cientos no le importaba poner sus vehículos con el logo, sus choferes y llevarse..., era así, a cara descubierta. Por ahí en las cañas usaba «el familiar» con los cañeros, pero en la fábrica sí el «familiar» reprimía a cara descubierta.» (7)

La política empresaria, como otras veces, estuvo teñida de sangre. Los ingenios lograron desarticular al movimiento obrero con la «ayuda invalorable» del Ejército, la Policía Provincial y la Policía Federal, permitiéndoles a estos alcanzar niveles de explotación a los trabajadores existentes varias décadas atrás. Si entre los años 1970 - 1975 la situación de los trabajadores del azúcar había mejorado sustancialmente, y el nivel del salario había aumentado de manera considerable, contracara de la organización y la lucha sindical, luego del golpe de estado de marzo de 1976 y la desarticulación del movimiento sindical, se observa una caída en picada de los salarios obreros y del poder adquisitivo de los mismos que sólo se frena hacia 1979 (Karasic 1987); la pérdida de miles de puestos de trabajo es garantizada por la represión, silenciando a las masas obreras.

 

DE LOS AÑOS OCHENTA AL AJUSTE

En los años ochenta los empresarios del ingenio Ledesma empiezan a diversificar sus intereses. El azúcar pasa a representar una parte (no más del 30%) del ya consolidado grupo económico de la familia Blaquier. (8)

Con la complicidad del entonces gobernador por el Partido Justicialista, Ricardo De Aparici (1987), se le reducen al ingenio aún más las cargas impositivas a partir de una disminución de la alícuota del impuesto inmobiliario de más de un 50%, con lo que una hectárea de caña pasa a pagar lo mismo en concepto de impuesto que un terreno pequeño en un barrio humilde ... La provincia de Jujuy pierde por esta rebaja, entre dos y cuatro millones de pesos anuales.

A principios de los años ‘90 el ingenio Ledesma profundiza la mecanización y achica aún más su planta de personal despidiendo a más de 2.300 trabajadores primero (entre los años ‘92 y ‘93) y a otros 2.000 trabajadores más, (aproximadamente) entre 1994 a 1997. Esta reducción del empleo en los ingenios se produce en un contexto de privatizaciones, cierres de minas en la Puna jujeña, clausura del ferrocarril, despidos de trabajadores estatales, lo que agrava la situación de la provincia.

La disminución de trabajadores vía privatizaciones y reformulación empresaria, pauperizó las condiciones laborales y acentuó aún más la brecha entre ricos y pobres. Aún en provincias periféricas como las del Noroeste Argentino, la succión de recursos vía privatizaciones y descarnadas políticas de ajuste neoliberal provenientes del FMI, funcionó a la perfección. A los miles de trabajadores del azúcar despedidos, se suman los más de 4.000 ex-trabajadores de Altos Hornos Zapla (que fueron expulsados luego de la privatización del complejo acerero), los más de 2.000 mineros que quedaron en la calle producto de la quiebra y vaciamiento de Mina Pirquitas, Pan de Azúcar, Providencia, y el achicamiento de mina El Aguilar.

El achicamiento del aparato productivo, a causa de la política de ajuste instaurada por el menemismo, hizo estragos en provincias como Jujuy, profundizando la crisis, con su costado creciente de miseria y desempleo. Los gobiernos provinciales, debilitados ante la pérdida constante de autonomía y recursos, con un fuerte componente de corrupción interna, pasan a ser meros ejecutores de las políticas impuestas desde el poder central.

Los cortes de ruta son, entonces, la materialización de la lucha y las necesidades de un sector de los trabajadores expulsados del circuito productivo por esta «nueva forma del capitalismo», caracterizada por la exclusión de más de dos tercios de la sociedad.

El por qué de los lugares donde suceden los cortes de ruta, (Cutral-Co, Tartagal, Ledesma) puede buscarse en la tradición de lucha de trabajadores industriales con un fuerte componente de conciencia gremial, abonada por años de lucha y no desaparecida con la represión de los años setenta. Es en síntesis el renacer, bajo una nueva forma, de las demandas que sostienen, sostuvieron y sostendrán los explotados (hoy excluidos) por una sociedad que necesariamente nos deberá incluir a todos.

S.S. de Jujuy, Argentina (abril de 1998)


NOTAS

1. Dora de Weiss, esposa del desaparecido Jorge Weiss, delegado sindical y uno de los activos forjadores del combativo gremio del Ingenio Ledesma. Intervenido el sindicato en 1975 y perseguido por la Triple A durante el gobierno de Isabel Perón, Weis es encarcelado junto a su mujer y trasladado a S.S. de Jujuy donde en diciembre de 1976 es desaparecido junto con centenares de militantes y activistas jujeños, como la incansable luchadora por la educación popular Marina Vilte

Dora de Weiss es detenida primero y luego al salir de prisión se exilia primero en Israel y luego en Francia. Con la vuelta de la democracia retorna a la Argentina, hoy continúa participando del movimiento de derechos humanos. Weiss, Dora de (1996) «Los años ‘70 en Jujuy» en Revista Wayruro No 9, Jujuy.

2. Dora de Weiss. Ob. cit.

3. Revista Wayruro No 11 - "Capitalismo y Azúcar" entrevista al Lic. Marcelo Lagos.

4. Karasic, Gabriela (1987) «El control de la mano de obra en los ingenios azucareros. El caso de Ledesma» Documentos de trabajo ESCIRA, Jujuy.

5. Dora de Weiss. Ob. cit.

6. Whiteford, S. (1977) «Articulación social y poder. El zafrero y el contexto de plantación azucarera» en Hermite y Bartolome - comp. Procesos de articulación social , Amorrortu, Buenos Aires.

7. Dora de Weiss. Ob. cit.

8. Grupo Blaquier. Pertenece a los Blaquier, el más grande terrateniente de la zona:, y dueño de un importante complejo agroindustrial, que lo hace presidir UNIDA, una de las cámaras de empresarios de la alimentación enfrentada a la COPAL y tener presencia central en el MIN, (movimiento industrial nacional), una de las fracciones en que se divide la UIA (Unión Industrial Argentina), enfrentado al MIA (Movimiento Industrial Argentino).

 

REFERENCIAS

. Blaquier es propietario de:

Ledesma SA Ingenio Azucarero, alcohol, papel.

Famat SA Agropecuaria, industrial, comercial.

La Biznaga SA Agropecuaria, industrial, comercial. Calilegua SA Industrial, agropecuaria y forestal.

Magdala SA Agropecuaria.

La Bellaca SA Agropecuaria.

Cia Arg. de Seguros «América Seguros»

Cia Azucarera Mercedes SA. Elaboración azúcar y alcohol.

Puerto Seco SA Agropecuaria.

San Agustín SA Agropecuaria.

Glucovil SA Molienda de maíz.

PAMSA Sociedad con Patrón Costas.

Compañía Agrícola Industrial Salteña SA Agropecuaria.

Grafex SA Insumos de imprentas.

. Deuda Externa que le nacionalizó Cavallo en 1982: u$s 30,517 mills.

. La Cámara que representa a la industria agro-alimenticia, UNIDA, está presidida por el Ingeniero Luis Blaquier (Ingenio Ledesma) y se opone a COPAL (dirigida por Bunge & Born). UNIDA la integran entre otros: Bagley (Danone - Francia), Refinerías del Maíz (Corn Products Co. - EEUU), Unión de la industria Cárnica, Ledesma (Blaquier), Lagorio (agrupa a Layco - Burns & Phillips de Australia), Cindor (láctea) y Centro Azucarero Argentino. Agrupa nuevas agro-industrias que vienen a desplazar monopolios usuales (COPAL) y con un criterio de globalización (que dejen de comer los argentinos para venderles comida a pudientes del resto del mundo). Sus ventas al exterior fueron de u$s 7.555 mills. Las mayores fueron:

. Unión Europea (Alemania a la cabeza) u$s 2.130 mills. 28 %

Asia 1.466 19,4%

Brasil 1.300 17,2%

EEUU 517 6,8%

. COPAL se opone a la entrada de Chile al Mercosur. Por el interés de que Brasil, con 150 mills. de consumidores, tiene un 20% con capacidad adquisitiva alta: 30 millones. Casi el total de la población argentina. En represalia Chile amenaza suspender las importaciones de carne argentina (53.000 tns.) para proteger el precio de su producción propia (240.000). Lógicamente, el primer medio en deplorar el «nacionalismo» chileno es el mitrista «La Nación» («Unico diario guardaespaldas de un prócer», Jauretche). Mientras UNIDA tenga una parte del monopolio, compartido con las mismas multinacionales en Brasil, puede salvarse a costa del hambre de 26 mills. de argentinos. Si Chile entra al Mercosur, el monopolio se perdería en muchos productos, los chilenos venderán a precios que hunden a monopolios argentinos. Brasil estimulará, si puede, la entrada chilena para acentuar el choque de alimentarias del Sur. Esto no le preocupa a UNIDA. Su estrategia es global: «Asia es un mercado importantísimo para los próximos años» dice el Ingeniero Luis Blaquier, Presidente de UNIDA e Ingenio Ledesma. Para 1996 piensan aumentar las exportaciones de u$s 7.555 mills. a más de u$s 10.000 mills.Un 33%.

. Cifras de monopolio y concentración de alimentos y bebidas.

Cantidad de empresas 22.000

Micro y pequeñas empresas 21.120 96%

Medianas (50/200 empleados) 660 3%

Grandes (mas de 200 empleados) 220 1%

. La producción se reparte en:

Micro y pequeñas 21% El promedio no llega al 0.001% c/u

Medianas 29% Promedio 0,04 %

Grandes 50% 0,23 %

. La facturación anual promedio se reparte en:

Micro y pequeñas u$s 270.000 c/una

Medianas u$s 11.000.000

Grandes u$s 58.000.000

 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

. «El corte de ruta, como forma de protesta social» del Lic. Walter Formento (1997),

. Wayruro, Documentos de trabajo, Mimeo.

. Campi, Daniel - Lagos, Marcelo (1995) «Auge azucarero y mercado de trabajo en el Noroeste argentino (1850 - 1930)» en «Circuitos mercantiles y mercados en Latinoamérica» UNAM, México.

. Iñigo Carrera, Nicolás (1988) «La violencia como potencia económica» CEAL, Buenos Aires. Ogando, Ariel - Borgogno, Carina (1997) "Azúcar y Trabajo : una aproximación al surgimiento del capitalismo en la provincia de Jujuy" Wayruro -Documentos de trabajo- Mimeo.

. Ogando, Ariel (1997) "El amargo sabor de la caña" en Diario Madres de Plaza de Mayo Nro. 142 - Bs As.

. Rutledge, Ian (1987) «Cambio agrario e integración» CICSO -ESCIRA, Tucumán.

Ariel Ogando es director de la revista Wayruro de Jujuy.

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