nro. 11
Cinco hipótesis en contrapunto latinoamericano

David Viñas

1- GENEALOGÍA DEL CHE

Ya hay nombres ineludibles en la izquierda revolucionaria de América Latina. Casi siempre portan la divisa trágica de una muerte violenta; se podría empezar, lógicamente, con los nombre de dos curas heterodoxos: los mexicanos Hidalgo y Morelos. Y es posible, desde ya, prolongar esa secuencia sin canonizaciones ni apologías: Martí, por supuesto, y Sandino el nicaragüense. Hay más. Qué duda. Pero corrigiéndome, propondría: más que un árbol genealógico , se trata de un extenso y jubiloso prontuario. Al fin de cuentas, la mayoría de esas personas fueron puestas "al margen de la ley"por el discurso oficial. Quizá porque siempre vivieron fuera de lugar en relación a los escenarios y los valores beatificados por la sucesivas burguesías latinoamericanas. Por eso mismo quisiera, además, rescatar la memoria de un revolucionario de Haití que murió crucificado por los marines norteamericanos: Charlemagne Péralte, de quien supe en detalle por el libro de una haitiana memorable, Susy Castor, quien escribió sobre la ocupación yanqui entre 1920 y el año ‘30. Quiero significar: se trata de un antepasado negro del argentino Guevara. Dos asesinados pero invictos revolucionarios.

2- MENEM Y LA RETÓRICA

El perínclito doctor Menem, además de emitir elocuentes lapsus en sus discursos, suele dejarse llevar por sus vehementes inspiraciones. Y si "tiene el inconciente afuera", como suele rezongar cierto amigo terapeuta, el inscribirlo en la colección de nuevas oligarquías provincianas, es posible acertar con un considerable diagnóstico: Juárez de Santiago del Estero y los Saadi de Catamarca son sus parientes más próximos. A los que se podrán agregar las beneméritas élites de Neuquén, Salta y San Luis. Para no abundar hasta llegar a una suerte de "tipología sincrónica" que suele repartir un discurso donde el lapsus es, precisamente, el síntoma más evidente (y escurridizo a la vez) de lo obvio y de lo obsceno.

3- ERNESTO GUEVARA Y LA GENTE JOVEN

En un anfiteatro de la universidad nacional porteña, pudimos verificar "en vivo y en directo" que la juventud argentina suele ser calumniada. "Jóvenes idiotas -suele repetir mi amigo el terapeuta-, hubo siempre; así como viejos imbéciles". No se puede encarar, entonces, la crisis argentina desde una perspectiva estrechamente generacional. Porque ese enorme anfiteatro que queda en la calle Uruburu, parecía - por sus dimensiones, por la cantidad de público joven y por su fervor nada convencional- una plaza de toros. "Fue lo primero que pensé al enfrentarme a esa multitud". Después intenté comparar esa suerte de semicírculo con La lección de anatomía. Y pensé en cierto pintor holandés considerablemente notorio. Pensé, también, que en el centro de ese anfiteatro había un cadáver. "Cierto". Pero no para contemplarlo cínicamente como los militares bolivianos en la foto memorable (e inquietante) tomada en La Higuera. Porque en el centro del recinto universitario de la calle Uriburu no había militares ni un cuerpo enmudecido. Allí brotaba, de manera emblemática, la voz más vigente de "un hombre de origen argentino con una visión trascendentalmente crítica de América Latina".

4- VARGAS LLOSA, MENEM Y FUJIMORI

Son tres que han coincidido en aplaudir la implacable represión en la embajada del Japón realizada por el ejército del Perú. Fujimori, con ademanes triunfalistas, Menem tomando ese "éxito" como eventual modelo futuro, y Vargas algo reticente en sus coincidencias por tratarse de su antiguo rival a la presidencia. Pero el común denominador de los tres alude a una "fachada democrática"vinculada con una estrategia pragmática y episódica del Fondo Monetario Internacional . Cuyos límites están a la vista: la operación masacre, como diría Rodolfo Walsh, vibra por detrás de las sonrisas estereotipadas. Y el kapput apenas si se disimula con el cheese.

5- EL CHE Y EL MENEMATO

Con motivo de ese curso de homenaje a Ernesto Guevara, del que participamos en la Universidad Nacional de Buenos Aires, llegamos a la convicción - al tratar de ir acertando con alguna síntesis o a algún carozo conceptual-, que el Che representa lo antagónico del menemato argentino actual . El asesinato en La Higuera boliviana simbólicamente es todo lo opuesto a la obcena frivolidad encarnada en el doctor Menem. Se trata, entre otras cosas, de la contraposición entre la tragedia y la farsa. Entre un hombre representativo y "un payaso con suerte". Pero, sobre todo, materializa el categórico antagonismo entre "la palabra pegada a la carne y el hueso", y el doble discurso definitorio del pragmático oprtunismo practicado, exaltado y puesto en circulación por el menemato y sus socios, inspiradores, sacristanes, correveidiles, primos carnales y paniaguados. Incluso, hasta los presuntos "éxitos" oficiales (que ya van llegando a sus límites) exhiben en su revés de trama todo el dinamismo creador de la utopía guevarista.

Y como esa utopía, por su misma definición, ha sido marginada por el sistema oficial en América Latina, corresponde asumir ese "ninguneo" institucional para que, invirtiéndolo se constituya, precisamente, en el sitio desde donde se practique una crítica sistemática, permanente y total de la ideología neoliberal sostenida por el aparataje del nuevo centro imperial .

David Viñas es escritor argentino

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