nro. 11
Mariátegui y el Che: el cambio cualitativo en la noción de la revolución y el socialismo
Miguel Mazzeo

"La política es hoy la única actividad creadora. Es la realización de un inmenso ideal humano. La política se ennoblece, se eleva cuando es revolucionaria..."
José Carlos Mariátegui

"La revolución puede hacerse si se interpreta correctamente la realidad histórica y se utilizan correctamente las fuerzas que intervienen en ella, aún sin conocer la teoría"
Ernesto Che Guevara

1. Decía Marx en El XVIII Brumario de Luis Bonaparte: "Los hombres hacen su propia historia. Pero no la hacen según el deseo de su inciativa, ni en las circunstancias libremente elegidas; ellos están obligados por las circunstancias del momento, tales como las han creado los acontecimientos y la tradición"(1). Tal vez éste constituya uno de los pasajes marxistas más citados. Ha impulsado debates en torno al rol de las vanguardias y sobre su mismísima naturaleza, ha abonado, por ejemplo, una "teoría del sujeto", etc... Pero pocas veces hemos reparado en el pasaje que le sigue: "La tradición de todas las generaciones pasadas pesa como una pesadilla sobre el cerebro de las vivientes".(2) Hay momentos históricos en que la tradición puede pesar más por su ausencia que por su presencia. Las clases dominantes han basado su hegemonía en esta ausencia y han tratado por todos los medios de garantizarla.

Pero también hay momentos (┐el actual? ) en los que se presentan nuevas condiciones, distintas formas de lucha irrumpen y resignifican las viejas, el presente pasa a ofrecer un contexto favorable para la recuperación de la tradición, los pueblos redescubren su papel en la historia y vuelven a intentar el cambio. La tradición vuelve a pesar, ahora por su presencia. Nos pesa gratamente, pero nos pesa, porque nos exige una determinada predisposición intelectual, una ética, una praxis concreta y un compromiso fuerte. También nos impone modelos rotundos: Mariátegui y el Che, por ejemplo...

2. El 14 de junio de 1894 nacía en Moquegua, Perú, José Carlos Mariátegui. Un mismo día, pero 34 años después, asomaba a la vida en Rosario, Argentina, Ernesto Guevara.

Mariátegui morirá joven (menos de 36 años) en abril de 1930, cuando Ernesto Guevara recién intentaba sus primeros trancos y el asma aún no pertubaba sus pulmones.

Paradojas de la historia: en 1928, año del nacimiento del Che, el VIII║ Congreso del Partido Comunista Argentino caracterizaba a la revolución como democrático-burguesa, agraria y antimperialista. La revolución perdía inmediatez y contenido socialista. Mariátegui en 1928 va a fundar el Partido Socialista de Perú (será designado su primer Secretario General) , el periódico Labor órgano de la CGT peruana y también publica su obra fundamental: Los Siete ensayos de Interpretación de la realidad Peruana.

El 20 de mayo de 1930, en la chacra de un tal Peves, en Santa Eulalia se fundaba el Partido Comunista de Perú. la nueva denominación expresaba una nueva orientación: el incondicional acatamiento de todas las directivas de la Internacional. A poco más de un mes de muerto físicamente, lo que significaba políticamente el Amauta, comenzaba a extinguirse.

Guevara va a vivir su etapa de preparación ideológico- vital y sus primeras experiencias políticas en el marco de un apesadumbrado silencio en torno de la figura de Mariátegui. Los años que van de 1935 a 1959 se caracterizarán por las concepcionea más duras del stalinismo. Tiempos en los que se propiciaban revoluciones democrático-burguesas y frentes populares, tiempos en que gran parte de la izquierda del continente se dedicó a reflexionar más sobre el hipotético rol de las burguesías vernáculas que sobre el necesario y estratégico ojo de los trabajadores y el pueblo. "Mariateguismo", en aquellos años, era sinónimo de herejía, expresión de un conjunto desordenado de ideas que "todo revolucionario auténtico"debía combatir -obviamente- sin conocer.

Años después el "Guevarismo", en forma similar será considerado como "aventurerismo", etc. El Che no podía saber, en 1959, que él mismo estaba protagonizando una ruptura teórica, ideológica y política que lo emparentaba directamente con el Amauta. En la sierra había descubierto al campesinado y el rol de las subjetividades, había percibido el lugar -axiomático- de los hechos de conciencia en las construcción de una nueva sociedad, había aprehendido a la revolución como un ascenso forzado... El Che se convertía en un nuevo punto de inflexión y - sin saberlo- redescubría y resignificaba la obra y el pensamiento de Mariátegiui. Los conceptos recuperaban su utilidad, al acercarse y confundirse con condiciones experimentales muy similares a las que los habían formulado.

┐Sin saberlo?. Es harto verosímil. No tenemos presente ningún pasaje de la obra del Che en que se haga referencia al Amauta. Es cierto que en la Cuba post-revolucionaria se ensaya una recuperación de Mariátegui y se publican algunas de sus obras, pero el Che no lo menciona. También es muy probable que al visistar con Alberto Granados al Dr Hugo Pesce en su primer viaje al Perú, el médico comunista se haya referido al Amauta. (3).

Otra vía de acceso la pudo haber constituído la primera mujer del Che, Hilda Gadea, peruana y aprista de izquierda. Más allá de las especulaciones, los datos disponibles abonan por un lado un aparente desencuentro directo y por el otro un real e indirecto encuentro de ideas, concepciones y actitudes.

3. Podríamos señalar infinidad de analogías -concretas y metafóricas- entre Mariátegui y el Che. Haremos una breve referencia a algunas pocas que se nos remiten a cuestiones esenciales.

a) Ambos entendían al marxismo como canon de interpretación de la realidad y guía para la praxis, como " inspiración " crítica más allá de cualquier fijismo doctrinario. Un marxismo que tenía que dar respuestas siempre revolucionarias a situaciones que nunca eran las mismas. Decía Mariátegui: "El marxismo, donde se ha mostrado revolucionario -vale decir donde ha sido marxismo- no ha obedecido nunca a un determinismo pasivo y rígido" (4), "El marxismo en cada país, en cada pueblo, opera y acciona sobre el medio..."(5). Decía el Che: "... el marxismo es solamente una guía para la acción. Se han descubierto grandes verdades fundamentales, y partir de ellas, utilizando el materialismo dialéctico como arma, se va interpretando la realidad en cada lugar del mundo. Por eso ninguna construcción será igual; todas tendrán características peculiares, propias de su formación". (6)

b) Ambos compartían la misma concepción de la praxis y la acción , basada en el reconocimiento del contenido heroico de la ideología. Así entendían el socialismo como resultado del movimiento real pero también - y básicamente- de la voluntad y de la ética de los pueblos. Para Mariátegui el socialismo no podía ser "la consecuencia automática de una bancarrota", tenía que ser el "resultado de un tenaz y esforzado trabajo de ascención" (7). El Che , por su parte, decía: "Nosotros, socialistas, somos más libres porque somos más plenos; somos más plenos por ser más libres. El esqueleto de nuestra libertad completa está formado, falta la sustancia proteica y el ropaje; los crearemos... Nuestro sacrificio es conciente; cuota para pagar la libertad que construimos. El camino es largo y desconocido en parte; conocemos nuestras limitaciones. Haremos el hombre del siglo XXI; nosostros mismos. Nos forjaremos en la acción cotidiana, creando un hombre nuevo... "(8)

c) Para ambos la revolución constituía un acto creativo por excelencia y le eran ajenos todos los determinismos. La revolución, además, siempre se insertaba en una tradición de lucha con arraigo. Fieles al mejor Lenin creían que toda política revolucionaria creaba sus propias condiciones de aplicación. Decía Mariátegui: "Una revolución continúa la tradición de un pueblo, en el sentido de que es una energía creadora de cosas e ideales que incorpora definitivamente a esa tradición enriqueciéndola y acrecentándola..." (9). Decía el Che: "Pero la juventud tiene que crear. Una juventud que no crea es una anomalía, realmente". (10). El "ni calco ni copia: creación heroica" de José Carlos Mariátegui se reproducía en el "observar, aprender, pensar, no copiar a nadie y después empezar a caminar"de Ernesto Che Guevara

d) Ambos fueron críticos tenaces a las concepciones mecanicistas. A partir del reconocimiento de la necesidad del constante contacto con las masas fueron ejemplos del "obrar dialéctico". Con Mariátegui y con el Che, el marxismo, el socialismo, la revolución abandonaron definitivamente los salones para instalarse en las montañas, las selvas, las llanuras, las fábricas y los barrios de América.

4. Más allá del ritual monótono de las efemérides, Mariátegui y el Che, deben ser reconocidos como los hitos insoslayables de una tradición. De esa tradición que vuelve a pesar gratamente por su presencia. Ambos expresaron un cambio cualitativo en la noción de la revolución y el socialismo (11). A partir de ellos la revolución no debería dejar de ser concebida como un acto (y un proceso) tendiente a la liberación integral de los seres humanos que recibe - siempre- su empuje del espíritu de rebelión de los pueblos y del rechazo casi reflejo de las doctrinas anquilosadas. A partir de ellos el socialismo no debería entenderse como la teoría-para-la-prática o el plan pulcro y prolijo para la conquista del poder sino como la utopía concreta anhelada por la humanidad.

Sin detenernos en los oscuros horizontes a los que muchos "ismos" han remitido, creemos que tanto el "Mariateguismo" como el "Guevarismo" jamás lograron coagular en doctrina, dogma, plan o modelo. Las experiencias fallidas no han logrado salpicarlos y han mantenido e incrementado su vigencia y funcionalidad en condiciones cambiantes. Sucede que el legado principal de ambos elude la ontología de lo anecdótico y, apartándose de recetas y patrones, nos coloca frente a actitudes teóricas y prácticas heroicas y creativas, ante una ética revolucionaria y ante una estrategia de rebeldía.


NOTAS

1. Marx, Carlos: El XVIII Brumario de Luis Bonaparte, Claridad, Buenos Aires, 1938, pp. 19

2. Idem. ant.

3. El Dr Hugo Pesce fue uno de los delegados, enviados por Mariátegui, a la Primera Conferencia de Partidos Comunistas de América Latina realizado en Buenos Aires en 1929.

4. Mariátegui , José Carlos: Defensa del Marxismo, Biblioteca Amauta, Lima, 1987, pp.67

5. Mariátegui, José Carlos: "Mensaje al Consejo Obrero", en Ideología y política, Biblioteca Amauta, Lima, 1979, pp.112

6. Guevara, Ernesto Che: "Sobre la constrcción del partido", en : Obras Completas, Tomo I, Legasa, Buenos Aires, 1995, pp. 180.

7. Mariátegui, José Carlos: Defensa del Marxismo, idem, pp. 180

8. Guevara, Ernesto Che: "El Socialismo y el hombre en Cuba", en Obras Completas, Tomo II. Idem, pp.32-33

9. Mariátegui, José Carlos : Temas de nuestra América, Biblioteca Amauta, Lima, pp.93.

10. Guevara, Ernesto Che: "Qué debe ser un joven comunista ", en : Obras Completas, Tomo I, idem, pp. 156.

11. Creemos que Chiapas expresa continuidades y rupturas en un sentido similar.

Miguel Mazzeo es investigador argentino del pensamiento de Mariátegui

 

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