La violencia en
los medios
Por Irene Ocampo
y Gabriela, publicado en "Otras voces" Nº 27, Argentina
- Noviembre 2002 -
Se podría comenzar este comentario atacando
lo mal que se describe y se informa sobre la violencia sufrida por
las mujeres en la prensa escrita, o por el contrario resaltando
los pocos intentos que existen en el mismo medio local por desarticular
esta generalidad.
Pero también sería más que
interesante describir las sensaciones que se tienen al leer una
noticia que involucra la violencia familiar sufrida por las mujeres,
los abusos sexuales a niñas y niños cometidos por
adultos, el acoso sufrido en el trabajo, y las muertes, los femicidios,
muertes violentas de mujeres a manos de su esposo o concubino o
amante.
Estas sensaciones, para una persona acostumbrada
a buscar el sentido de las noticias que lee, incluyendo las de la
sección policiales, están marcadas por un gran "falta":
faltan testimonios de mujeres en las noticias, faltan testimonios
de mujeres especialistas en los temas ya mencionados, faltan las
palabras de las mujeres que atienden a las víctimas, y faltan
las voces de las periodistas que escriben.
Para la investigadora ecuatoriana Uca Silva en
la mayoría de las noticias policiales el punto de vista de
las víctimas está ausente; en los medios "no
hacen otra cosa que reproducir frases textuales, probablemente las
usadas en los informes policiales, para describir un suceso."
(1)
Si el presente texto puede tomarse como denuncia,
debe tenerse en cuenta que lo que se denuncia es esa "falta",
esa "Ausencia" de las mujeres, o niñas o adolescentes
que vivieron y en algunos casos siguen viviendo la violencia a diario,
no en un hecho repentino sin causas psicológicas o materiales
aparentes. Los efectos de la violencia sufrida perduran más
allá de la primera plana, y continúan en carne viva
mientras la noticia se pierde en un mínimo recuadro dentro
de la sección correspondiente del diario, o en una casi inexistente
línea informativa radial.
La investigadora española Pilar Aguilar
se pregunta si existe lo silenciado y se responde: "Sí,
claro que existe pero no tiene peso social. Y las consecuencias
son múltiples: lo que no vemos ni oímos en el espacio
público carece de importancia en ese ámbito. Si no
se ve, ni se habla, si no tiene tiempo ni sitio, no es digno de
interés ni de debate." (2)
Auscultar en la prensa de manera de poder escuchar
algunas señales de esas vidas que no aparecen, nos lleva
a encontrar valiosos intentos de periodistas locales que están
llevando su interés y su compromiso a las páginas
de los diarios de la ciudad, en especial en el diario "El ciudadano".
Sin embargo, estas voces diferentes que se escuchan
o mejor dicho se leen, no alcanzan para cambiar una práctica
que está asociada en algunos medios a obtener mayores réditos
económicos.
Aunque nuestro trabajo es con la palabra no podemos
dejar de mencionar que las imágenes, tanto las gráficas
como las de la televisión, llegan hasta peligrosos límites
de los humanamente aceptable. Desde esas fotografías o filmaciones
cuidadosamente editadas también se entrega un relato de mujeres
víctimas sin causa aparente, cuerpos fragmentados y a veces
hasta mutilados.
Es importante que los aportes que se están
haciendo en favor de mostrar de manera más clara y concientizadora
la violencia ejercida contra las mujeres, comience a llenar más
espacio en los otros medios locales y por qué no la TV, y
la radio; y se plantee la necesidad de enmarcar la violencia doméstica,
por ejemplo, no como casos aislados, sino como algo sistemático
y recurrente, ya que "no es un fenómeno puntual, es
un problema social provocado, justificado, espoleado por la ideología
patriarcal y machista." (3)
NOTAS:
1- Violencia en los medios, especial de "Mujer/fempress",
Chile.
2- Aguilar, Pilar: La violencia contra las mujeres en el relato
mediático, 2002, recibido por la lista "mujeresred-violencia".
3- Aguilar, Pilar: op. cit.