Desafiando las desigualdades de género en la sociedad de la información

Anita Gurumurthy, Indian Institute of Management - Noviembre 2005

Incorporar el género en las TIC no se trata solamente de un mayor uso de estas tecnologías por parte de las mujeres. Es cuestión de transformar el sistema mismo de las TIC. Incorporar el género en el ámbito de las TIC Apoyar la creciente demanda de iniciativas más equitativas de TIC en todo el mundo requiere que a nivel internacional, nacional y local ocurran cambios de gran alcance orientados a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres en el terreno de las TIC.

Existe un amplio consenso en el sentido de que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), tales como Internet, han dado paso a una nueva era. Referencias a la era de la información y a la sociedad de la información evocan imágenes de una revolución mundial, como si estas tecnologías tuvieran un alcance global y fueran relevantes para todas las personas. La realidad es que las TIC no son simplemente un fenómeno técnico, sino también tienen un carácter social. A fin de visualizar la dimensión social de las TIC, es necesario que hagamos algunas preguntas importantes : ¿Quiénes se benefician de las TIC ? ¿Quiénes dictan el curso de éstas ? ¿Es posible aprovechar las TIC de manera que sirvan a las metas más amplias de la igualdad y la justicia ? Un factor central en estas preguntas es el asunto del género y el derecho de las mujeres al acceso igualitario a las TIC.

Desigual acceso a las TIC

El acceso a las nuevas TIC es todavía una lejana realidad para la inmensa mayoría de las personas. Los países del Sur, particularmente las poblaciones rurales, han quedado fuera de la revolución de la información. En muchos de estos países existe una falta de infraestructura básica que tiene como resultado elevados costos para instalar y operar las TIC. Son también factores clave la falta de familiaridad con las TIC y el predominio del idioma inglés en Internet, sumados a una percibida carencia de beneficios demostrados de las TIC para enfocar los desafíos a nivel local. Estos obstáculos plantean problemas aún mayores para las mujeres. Ellas tienen menos probabilidades de estar alfabetizadas o de hablar el idioma inglés; además, carecen de oportunidades para capacitarse en habilidades computacionales. Asimismo, son más marginadas del sector de la información como resultado de sus responsabilidades domésticas, restricciones culturales sobre la movilidad, un menor poder económico y la falta de relevancia de la mayoría de los contenidos en Internet.

Pese a la común opinión de que la tecnología es neutral al género, académicas feministas han investigado por largo tiempo el carácter de género de la ciencia y la tecnología, y argumentan que las mujeres y los hombres se relacionan de manera diferente con la tecnología debido a valores y prácticas culturales. Para la mayoría de las mujeres, ello ha significado ser excluidas del acceso a las distintas tecnologías y al control de éstas. La capacidad para aprovechar la tecnología es una cuestión política, ya que involucra un cambio en las relaciones de poder, como también una redefinición de la tecnología que refleje las necesidades, los intereses y aspiraciones de las mujeres.

Relaciones de poder

Las relaciones de poder en torno a las TIC requieren ser examinadas a diferentes niveles. En un nivel, las tradiciones hogareñas y las normas sociales reflejan desiguales relaciones de poder e impiden el acceso de las mujeres a las TIC. Ellas están subrepresentadas en el sector privado y en los cuerpos gubernamentales que controlan el ámbito de las TIC, lo que implica que tienen relativamente poca propiedad de, e influencia sobre, los procesos de toma de decisiones involucrados en el desarrollo y provisión de las TIC. El control estratégico de las TIC por naciones y corporaciones poderosas también presenta desafíos para las poblaciones desfavorecidas, en un mundo donde las corporaciones controlan el régimen de propiedad intelectual y, por lo tanto, también los conocimientos. El explosivo crecimiento de la pornografía en Internet es apenas uno de los numerosos ejemplos que demuestran la explotación cibernética de los grupos marginados por parte de las fuerzas del capitalismo, el sexismo y el racismo.

Éste es el panorama más amplio que enmarca las preguntas acerca de quién está ganando y quién no. Si bien la introducción de las TIC ha traído ventajas de empleo tanto para mujeres como para hombres, los patrones de la desigualdad de género están siendo reproducidos en la economía de la información. Organizaciones del sector de la tecnología informativa, al igual que ocurre en otros ámbitos, contratan hombres para la mayoría de empleos que requieren un elevado nivel de habilidades y que son de alto valor. El trabajo de las mujeres es continuamente desvalorizado, tal como lo demuestra la feminización del empleo en ambientes tales como los centros de llamadas.

Trabajo por la igualdad en la sociedad de la información A fin de revertir estos desequilibrios de poder, grupos de la sociedad civil y organizaciones internacionales, entre éstas la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se han estado involucrando en asuntos relacionados con la democratización del ámbito de las TIC. Éstos incluyen la diversidad cultural, el derecho a comunicar y los derechos de propiedad intelectual. Defensoras(es) de la igualdad de género también han estado pugnando por medidas dirigidas a enfocar las dimensiones de género de la sociedad de la información. Han trabajado por la incorporación de perspectivas de género en las políticas y estrategias nacionales referidas a las TIC, como también por el suministro de contenidos relevantes para mujeres, la promoción de la participación económica femenina en la economía de la información, la construcción de capacidades y la regulación de la violencia contra las mujeres y la niñez asociada a la pornografía en Internet.

Muchos de estos asuntos fueron abordados por personas y organizaciones que trabajan a favor de la igualdad de género durante la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), realizada en Ginebra en diciembre del 2003. Ésta reunió a numerosos actores de interés para enfocar los desafíos y posibilidades que las TIC traen consigo. Sin embargo, los resultados de la Cumbre, que concluirá en Túnez en el 2005, dejaron mucho qué desear en cuanto a un consenso global sobre el uso de las TIC para el desarrollo humano y un acceso igualitario a éstas. En lo relativo a género, la Declaración y el Plan de Acción iniciales de la CMSI contenían referencias insignificantes acerca del impacto potencial de las TIC en las vidas de las mujeres y las niñas alrededor del mundo. Sin embargo, los intensos esfuerzos de cabildeo, promoción y defensa de grupos de mujeres tales como el Grupo de Trabajo de Estrategias de Género en la CMSI (enfocado en ONG) y el Caucus de Género (conformado por múltiples agrupaciones interesadas) lograron que se incluyera más lenguaje de género en los documentos finales. Queda todavía por ver si los asuntos de género serán tomados en cuenta cuando los grupos de interés implementen el Plan de Acción de la CMSI.

Apropiación de las TIC para el empoderamiento de las mujeres

Pese a los numerosos desafíos a la equidad en el terreno de las TIC, muchos actores sociales han explotado estas tecnologías como herramientas para la transformación social y la igualdad de género. Las mujeres artesanas están teniendo acceso directo a los mercados globales a través de iniciativas comerciales por Internet y utilizan esta red mundial para apoyar sus actividades con información sobre mercados y producción. Se han iniciado programas cibernéticos de gobernabilidad que utilizan las TIC para suministrar servicios gubernamentales, en algunos casos con la estrategia explícita de asegurar que dichos servicios lleguen a las mujeres y a otros grupos que enfrentan barreras de acceso. Educadoras(es) en salud han usado la radio para transmitir información relacionada con la salud sexual y reproductiva de las mujeres. El correo electrónico, los boletines digitales y los servidores de listas han permitido a las mujeres comunicarse a escala global, lo que ha tenido como resultado una mayor colaboración para promover la agenda de la igualdad de género.

Las nuevas tecnologías sí ofrecen ventajas considerables en cuanto a facilidad en las comunicaciones, posibilidades sin precedentes para interacción, así como eficiencia en el almacenamiento y recuperación de datos ; sin embargo, su disponibilidad no es universal. Las nuevas iniciativas han sido más efectivas en aquellos casos en que trascienden los asuntos del acceso y la infraestructura y pasan a considerar el contexto social más amplio y las relaciones de poder. RIF y SEWA, las dos iniciativas discutidas en los siguientes dos artículos, constituyen buenos ejemplos en los que también las cuestiones de contexto y poder han sido enfocadas. Además, estos artículos demuestran cuán necesario es trabajar en formas creativas con lo que es plausible en los contextos locales – por ejemplo, con tecnologías más antiguas como la radio y el video – a fin de satisfacer las necesidades de información y comunicación de las mujeres.

Incorporar el género en el ámbito de las TIC Apoyar la creciente demanda de iniciativas más equitativas de TIC en todo el mundo requiere que a nivel internacional, nacional y local ocurran cambios de gran alcance orientados a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres en el terreno de las TIC. Por ejemplo:

• Los foros internacionales tales como la CMSI podrían y deberían ser utilizados para desafiar el dominio que el Norte y las corporaciones tienen sobre el ámbito de las TIC.

• Los gobiernos deben actuar incorporando perspectivas de género en las políticas de TIC a través del involucramiento de especialistas en género y TIC.

• Se necesitan claras estrategias de género en el diseño, la implementación y evaluación de los proyectos y programas regulares de TIC. Esto requiere estadísticas desagregadas por sexo e indicadores de género sobre acceso, uso, contenido, empleo, educación, representación en la toma de decisiones relacionadas con TIC, como también acerca del impacto de las TIC en las mujeres y los hombres.

Incorporar el género en las TIC no se trata solamente de un mayor uso de estas tecnologías por parte de las mujeres. Es cuestión de transformar el sistema mismo de las TIC.

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