El Derecho
de Comunicar: mujeres en la Sociedad de la Información
Dafne
Plou, periodista y consultora argentina
Fuente:
CRIS Campaign
La ausencia de las perspectivas y voces de las
mujeres en la sociedad de la información indica que las nuevas
tecnologías de la información y las comunicaciones
(TICs) reflejan los mismo patrones de género (referentes
a poder, valores y exclusión) que han sido evidentes por
décadas en el ´viejo´ medio. Es más, dichos
patrones no pueden separase de las relaciones de género existentes
en la sociedad como un todo. Ni el ´nuevo´ni el ´viejo´medio
pueden ofrecer por si mismos soluciones al problema de la inequidad
de los sexos. Sus estructuras reflejan relaciones mucho más
amplias en el plano social, económico y político,
en las cuales las mujeres generalmente están marginadas.
Los ´nuevos´ medios, asi como los ´viejos´,
son vehículos primarios para la transmisión de ideas,
imágenes e información. El tema fundamental para las
mujeres es entonces quién toma las decisiones respecto de
temas como el acceso, los contenidos y el control. En esencia, gran
parte de los temas alrededor del ´nuevo´medio son los
mismos que han existido siempre, dado que todo sigue relacionado
con la temática del poder.
La historia de un telecentro en una zona pobre
muestra exactamente estos problemas. Los padres de esta comunidad
no querían que sus hijos, especialmente las niñas,
asistieran a este centro, ya que lo consideraban una "guarida
de rufianes" debido a su programa para jóvenes que habían
dejado la escuela. Menos del 2% de los usuarios eran niñas.
En lugar de hacer uso de los computadores, las niñas se sentaban
al lado de los varones y los miraban navegar por Internet, jugar
juegos y trabajar en el computador. El personal de entrenamiento,
supervisores y soporte técnico eran de sexo masculino, las
únicas dos mujeres proveían soporte administrativo
y logístico. La incitativa del telecentro claramente fallaba
en atender las necesidades de la comunidad, especialmente la de
los jóvenes. Como resultado de esto, actualmente se están
desarrollando nuevos programas y servicios para niñas y mujeres
jóvenes, de modo de mejorar su participación y uso
del telecentro. Si miramos este ejemplo desde una perspectiva amplia,
surge la pregunta ¿qué pueden hacer quienes desarrollan
políticas para garantizar que se cierre la brecha de los
sexos en las TICs?
Uno de las áreas principales de preocupación
es la imagen de las mujeres en Internet, que en general refuerza
los estereotipos existentes y el prejuicio que limita los roles
de las mujeres como actores sociales, así como su capacidad
de intervenir e influir en la vida pública. A pesar de que
existen miles de páginas web dedicadas a organizaciones de
mujeres, y medios alternativos que brindan espacio a los temas de
género, las agencias de noticias que hacen uso de Internet
mantienen las mismas políticas diferenciales en línea
como lo hacían el papel. La tecnología se ha modificado,
pero las bases fundamentales no. Cuando se debe priorizar algunos
temas e ignorar otros, cuando se le brinda voz o imagen a un grupo
de actores sociales y no a otros, los medios nos están diciendo
quién y qué es lo importante: los medios diseminan
una imagen del mundo en la que las mujeres apenas existen.
La participación de las mujeres en todas
las áreas de la vida social ha sido siempre subvaluada. Aún
cuando las mujeres han hechos aportes decisivos para el desarrollo
económico, social, político y cultural, su compromiso
no se refleja en el aumento de la participación y presencia
de las mujeres en los puestos de toma de decisiones. Esto se debe
en parte a que los derechos de las mujeres a comunicarse están
siendo limitados.
Los movimientos de mujeres alrededor del mundo
han declarado en muchas oportunidades que favorecen un sistema de
comunicación, tanto en el ámbito nacional como internacional,
basado en principios democráticos que limiten los monopolios
de corporaciones en la globalización de las telecomunicaciones.
Las mujeres han trabajado en buscar sociedades de información
y comunicaciones donde el desarrollo se halle focalizado en las
necesidades humanas fundamentales, y objetivos claros en temas sociales,
culturales, económicos y de medio ambiente, y donde la prioridad
esté puesta en la reducción de la pobreza y otras
desigualdades, de forma que sea sostenible. Estas mujeres se han
comprometido a tomar un acercamiento de género para todos
los temas, incluyendo la información y la comunicación.
A pesar de esto, las mujeres continúan
poco representadas en todas las decisiones referentes a las TICs,
logrando que las estructuras y políticas de las TICs continúen
con la presunción de que las tecnologías de la información
y comunicación son neutrales al género: son las mujeres
quienes deben adaptarse a las tecnologías, en lugar de contar
con políticas de TIC desarrolladas especialmente para atender
sus necesidades e intereses. Luego de tres décadas de investigación
feminista, teorización y análisis, las mujeres se
hallan en una mejor situación para confrontar los problemas
que las TICs significan. Al mismo tiempo, el gobierno y las sociedades
civiles están comenzando a reconocer algunas de las demandas
de las organizaciones de mujeres, en lugar de ignorarlas como sucedía
hace veinte años.
Para las mujeres, lograr algún control
en la comunicación y en los campos de las TICs es vital para
garantizar que los recursos y beneficios de la sociedad de la información
y las comunicaciones se distribuyan con igualdad entre hombres y
mujeres. Con este objetivo, el movimiento de mujeres ha desarrollado
un gran número de iniciativas TIC para unirse en red en la
defensa y avance de los derechos de las mujeres, a niveles locales,
regionales e internacionales: una forma de participación
colectiva que también sirve para brindar mayor acceso al
poder a las mujeres, para que puedan controlar sus propias vidas
y las de sus comunidades.