Zoila, Encarnación Dejesus.
Habremos de detenernos en doña Zoila, porque es un ejemplo muy particular de lo que venimos afirmando. Casa de Zoila había un piano, su madre Doña Rosa Dejesus, interpretaba la guitarra y cantaba para las ocasiones donde se reunía la familia y le solicitaban una canción para amenizar la velada.
Su hermano Augusto Dejesus, tocaba con gran soltura el violín y su padre el Capitán retirado, Diogracia Dejesus, hijo de inmigrantes trinitarios, poseía una basta cultura y era a la vez un melómano empedernido, de manera que en el tinte de la piel de Diogracia heredada por Zoila, también se coló una adoración total por la música y la capacidad para interpretarla. Casada con Vicente Armando Quintero, amador también de la música, consiguió en Zoila una excelente pareja, para bailar tango, cha-cha-cha, sones y guarachas.
Vicente tenía un estupendo oído, y al menor asomo de desafinación de instrumento o cantante, hacía una mueca característica que después con los años todos sus hijos la imitarían ante tales incidentes.
Cinco varones y una hembra todos de rayo tocados:
Luis, el primogénito, fue quien dio inicio en el conocimiento por su cuenta del cuatro y lo aprendido, lo trasmitió a sus otros hermanos, fue uno de los primeros cuatristas de los conjuntos de aguinaldos.
Más tarde, entusiasmado por la batería y los timbales, continuo su labor de tutor, instruyendo a su hijo Luis Ernesto Quintero Vegas, nacido de la unión de Luis con María Vegas, la más hermosa voz solista de "Los Caminantes".
Luego, Luis Quintero Jr, o como se le conoce en el ambiente, Luisito, habría de convertirse en un monstruo de la percusión (tumbadora, bongo, timbal, batería y percusiones de diverso origen). Hijo putativo de Oscar D'Leon, es uno de los músicos que más ha durado trabajando en su orquesta.
Formó parte del Trabuco Venezolano. Ha grabado con Gonzalo Rubalcaba, Grupo Niche, La Combinación Perfecta, Isidro Infante y La Elite, Celia Cruz, Tito Puente, Isaac Delgado, es el compañero de India, así como director de su orquesta, y actualmente gira con Jorge Bensson.
Luis Quintero padre, es el precursor de una dinastía que hoy abarca tres generaciones de percusionistas.
Berenice su segunda hija, se interesó más por multiplicar a la familia que por la música, de manera que ha producido cuatro hermosos femeninos ejemplares, los cuales si tienen una predisposición musical pasmosa. Zikiu, Yobernis, Mayueli y Caiberli.
Güi como se le llama en familia, daba rienda suelta a su capacidad manual e imaginación de adolescente en el taller de Vicente su padre, cuando al lado de Oscar Ruiz (tamborero y compositor de Los Gaitetricos) construían semblanzas de guitarras eléctricas, que nunca tuvieron ni sonido ni electricidad.
Luis ha formado parte de diversa agrupaciones, desde aquellas de antaño donde hacía parte de los muchachos aguinalderos: Los Navideños, Los Caminantes, para después hacerlo más seriamente con Los Gaitetricos y pasar a una agrupación donde ha tocado toda la vida al lado de su amigo de siempre Ramón Carrillo, "Mon Carrillo y su Sexteto, El Grupo Tres, La Sonora de Barlovento; lo hizo con sus hermanos en "Los hijos de Zoila" y ahora con su propia agrupación de salsa y parranda, llamada "Luis Quintero y su Conjunto".
Es un abuelo célebre en Venezuela, puesto que su nieto Anderson Quintero, de 16 años, es por todos conocido como el timbalero de un renombrado grupo infantil llamado Salserin, "con mucho swing"
Carlos Nené, es el segundo hijo de Zoila, reconocido y querido como percusionista de fama internacional, con una gran versatilidad que lo lleva no solo a hacer percusión, si no también a cantar, componer, y a arreglar. Desde las gaitas y aguinaldos como Luis, con Los Gaitetricos y Los Navideños. Bajo la enseñanza de Pedrito Guapacha, Nené se hizo un experto con las congas y de allí pasó a dominar la batería y toda suerte de tambores, pitos, cornetas y utensilios que permitan al sonar, crear una atmósfera, como la requerida en cada ocasión que demande su talento.
Constituyó un pilar principalísimo como fundador de Los Dementes ("y se vino sin medias"), a mediados de la década del 60, al lado de Alfredo Padilla, un timbalero de excepción (del cual también se ha de hablar). Creó el Grupo Pan, donde tocaba la guitarra y cantaba, además de hacer los arreglos a sus propias composiciones. "Comunícate", "El señor vendrá " y "Escándalo", fueron tres éxitos compuestos por Nené y que con "El Pan" colocaron a éste en sitiales de honor en el país.
Sería largo enumerar con quiénes ha trabajado Nene, no obstante para hacer una pequeña selección que no depende del gusto sino del reconocimiento del público, pueden señalarse a: Los Dementes, Eumir Deodato, Frank Quintero, Barry White, Trabuco Venezolano, Eros Ramazoti, Gino Vanelly, Soledad Bravo, Franco de Vita, Yordano Dimarzo, Dave Valentín, La Sección Rítmica de Caracas, Ilan Chester, Sergio Pérez, y tantos otros que se escapan,
Sus hijos, con su novia y esposa eterna Daysi Gerdel de Quintero, ha dado como resultado tres músicos ingenieros o tres ingenieros músicos, Jonathan es pianista e ingeniero geoquímico; Oliver el segundo, es guitarrista e ingeniero de sonido; la única hembra y tercera en nacer de los Quintero-Gerdel, estudia ingeniería civil y toca el Violonchelo: Kizzy.
Ricardo Quintero, tercera producción del fecundo vientre musical de Zoila, resultó ser un excelente cuatrista, guitarrista, tresista, bajista y cantante, además de compositor. Rico, así le llamaban sus hermanos amigos y allegados, fue quien compuso el tema, "Vamos a reír un poco", que inicialmente dio a su hermano Nené para que lo interpretaran Los Dementes y que efectivamente grabaron cantado por Perucho Torcat; luego este último lo grabaría nuevamente en Nueva York, donde lo escuchó Willy Colon y Héctor Lavoe, quienes también lo grabaron para popularizarlo en toda la "América Salsera".
Ricardo compuso alrededor de 400 temás, muchos de los cuales estaban hechos en tiempo de gaita zuliana.
Antes de escribir sus gaitas, no había visitado el Zulia, región venezolana de donde este genero es oriundo, pero sus letras hablaban de sus paisajes, de las costumbres y tradiciones e incluso la problemática de la región, como si la conociera tanto como el más, zuliano.
"Bello lago tibio sol
verde llanura
majestuosa construcción
de la natura
clima tropical
de armonioso cantar
gente sin igual
que te invita a cantar
sin reparar
el sol te pinto
con sus más hermosas pinceladas
la luna confundida se oculto ruborizada
y en la oscuridad
por momento resaltaba
un brillo fugaz por que allí relampagueaba..."
Decía Ricardo en una de sus muchas gaitas dedicadas alZulia.
Su lirismo se puso de manifiesto en los temás que le grabara el Trabuco Venezolano y que él con su excelente voz, le diera ese toque peculiar, ese dejo característico que siempre habrá de identificarle.
Tuvo cuatro hijos: Robert, Benaliz, Pebles y Celidet.
Robert es el único que continuo con el gusanillo que Zoila inocula de la musicalidad. Para él, su padre compuso una canción celebrando su primer aniversario, que hoy se interpreta en todos los hogares donde la gente de Marín se hace presente para festejar los cumpleaños.
Iniciado en la percusión por los Luises, tanto el padre como el hijo, y así mismo orientado sabiamente por su tío Nené, Robert es hoy por hoy un excelente percusionista (conga, timbal, bongo, percusión afro venezolana), a la altura de los grandes que en New York hacen su vida grabando en superproducciones.
Hoy el hijo de Rico, forma parte de Timbalaye, la banda de Ralph Irizarry, reconocida como lo mejor que se esta haciendo en lo que a jazz latino se refiere. Igualmente ha tocado con Ray Barreto, Israel Cachao, Tony Vega, Gonzalito Rubalcaba y Danilo Pérez entre otros.
Jesús "Chu" Quintero, el cuarto exponente en primera generación de la dinastía que doña Zoila creó, poseía la capacidad de síntesis necesaria para que se opinara de é,l que "era un músico completo". Cuatro, tres, guitarra, bajo, guitarron, charango, piano, batería, tumbadora, bongo, timbal, tambores batá, la percusión afro venezolana y misceláneas, eran los instrumentos que ejecutaba Chu, además del canto, de manera notable.
Acompañó a Mercedes Sosa en varias de las ocasiones que ésta vino a Venezuela, solicitado por ella misma, pues Jesús Alfredo, además de su vocación musical, poseía un encanto particular que le hacia trabar amistad instantánea con todos los seres que le conocían. "Chu Zen", le llamaban en el Grupo Ofrenda de Vitas Brener, y en chanza le decían en el Grupo Madera: "Monseñor". La paz de su espíritu, su tranquilidad, le hacían ser un tipo digno de confianza.
Chu compuso no pocos temás, tanto para el rock, son, la gaita y otros géneros venezolanos.
Otro Jesús Alfredo Quintero le sobrevive, pues dejó sembrada la semilla para que Chuíto siguiera los pasos en la percusión que su padre dejara.
Y Chuíto es cada vez más solicitado para realizar grabaciones, y acompañar a músicos tanto foráneos como del patio. Se ha convertido en un experto de la música ritual del culto Yoruba y es el bongosero de planta de la institución musical "Las Vibraciones", ha trabajado con Israel Pino, Madera, El Pavo Franck.
Rosalía Quintero, la sexta y única hembra de Vicente y Zoila Quintero, estudiante aventajada de la música, detuvo el estudio del violonchelo por comenzar a realizar giras con los notables de la música en Venezuela como el Puma, José Luis Rodríguez, y prestar su voz a cuanta grabación la requiriera, bien fuera para publicidad, para radio, TV o cine, así como para la producción de acetatos.
Rosalía es la más joven de "Los hijos de Zoila", y este fue su primer grupo donde a la edad de 8 años comandada por Nené, interpretaba "El avión". Posee una voz muy hermosa y una intuición musical asombrosa, la cual le permite encontrar cualquier voz para completar "el acorde que suene" .
Rosalía igualmente, formó parte del Trabuco venezolano y el Grupo Madera.
Casada con Charles Peñalver, quien es también percusionista y bongosero de la Orquesta de Oscar D' León, tienen "por ahora" dos promesas para la música y las artes: Denis y Denilson.
El quinto Quintero es Rafael, quien canta desde el quinto de sus años, edad en la cual gano el primer premio en un concurso para niños con la canción "Adelante", aprendida de la interpretación de Marco Antonio Muñiz. Con sus hermanos siempre en la propia casa o la de familiares, acompañado de cuatro o guitarra cantaba para las recepciones, las canciones de moda. Formó parte de los conjuntos de casa: Los hijos de Zoila, El Coloso de Rodas, y los aguinaldos del Colegio "Don Pedro" Fe y Alegría; pero que ya a la edad de los 14 años, renunció a la música por su interés en la política y las ciencias, para reincorporarse 10 años más tarde, después del accidente del Orinoco.
Rafael a parte de estar dedicado por casi 18 años, desde 1980 a la actividad musical y organizativa como cantante, director y presidente del Grupo Madera la Fundación Madera y de Irma Pérez de Quintero su esposa, canta y escribe canciones, cuentos y poesía.
Grabó entre otros con los grupos Madera, Zumbadera y Zumbao y algunas de sus canciones son interpretadas en Venezuela, Estados Unidos y Francia, entre otros por Argenis Carrullo, El Grupo Madera, y La India de New York.
Su reproducción física alcanza la cantidad de tres hembras y un varón:
Aurora de 21 años , cantante y bailarina con el Grupo Madera, y en el Grupo Maderita desde los ocho. Juan Carlos 14 años, es un percusionista en mieses. Angélica de 12, clarinetista, cantante y bailarina, desde los cuatro años ha aparecido en la TV venezolana en múltiples oportunidades. Y Daniela con 8 añitos que también quiere ser cantante bailarina y violonchelista.
Zoila recibió tres zarpazos en el alma, con la muerte en primer lugar, de su esposo Vicente, y luego cuando El Orinoco le arrancó a sus dos hijos Ricardo y Chu; pero su corazón gigantesco, tomó la determinación de asimilar los golpes y continuar caminando, puesto que había una familia que aun continuaba creciendo y la necesitaba infatigable y briosa.
Así tomó la determinación de cantar públicamente, algunos años después, en un evento organizado por Fundarte y el Grupo Madera: Concierto 22. Allí dijo que el dolor no la había derrotado, que ya estaba repuesta y que había Zoila Quintero para rato. Al lado de Luis (el mayor de sus hijos) comenzó a cantar sones y boleros, que habrían de grajearle el aplauso y la admiración en Venezuela, Cuba, Colombia, Francia y España.
Varias producciones realizadas en Cuba, Venezuela y Francia contienen surcos donde su voz se escucha diáfana y cristalina y donde se siente toda la fuerza de una gran señora de la música .
En las actuaciones de Madera en que Zoila cantaba, siempre fue la más aplaudida y en una oportunidad la casa disquera Copsy de Francia le propuso grabar un CD sólo para ella.
Ahora que Compay Segundo e Ibraim Ferrer, se han convertido en notables del sonido caribeño, Zoila está pensando regresar por los fueros a las grandes escenas, porque a parte de haber fundado con su estirpe una dinastía de músicos importantes, aun le queda voz, ritmo y energía, para arrancarle aplausos hasta al más frió de los espectadores.
Zoila recibe como propios cada piropo en las reseñas de prensa, donde aparecen comentarios de sus hijos, nietos y bisnietos, cuando están en TV, cuando sale un nuevo disco, cuando hay entrevistas en la radio, cuando cualquier conocido o desconocido le manifiesta haber visto el programa tal o escuchado el disco cual, en el que hay participación de su progenie.
Tiene toda la razón. Ella le ha brindado música a la vida y la música se ha servido de su vida, para continuar alegrando los corazones de los mortales:
Zoila Encarnación Dejesus; y Jesús, es entonces, música por ella encarnada.
Dígalo ahí Zoilita!!!!! +++++++