Introducción.
El Valle de Caracas es atravesado de oeste a este, por el río Guaire, que otrora sirvió para la ensoñación de pintores y poetas. Exactamente en el centro de este valle a orillas del Güaire, se encuentra la parroquia San Agustín, dividida en norte y sur por el río. Allí en San Agustín del sur, esta Marín.
San Agustín del Sur, tiene una y única avenida, que es su nervio comercial y su principal vaso comunicante con la ciudad. Ella acompaña al Güaire en el escaso trayecto que tiene por San Agustín.
Desde la Avenida Leonardo Ruiz Pineda, así se llama nuestra única avenida, comienza a
ascenderse, por un cerro que no se detiene desde Roca Tarpeya o el Helicoide hasta el Jardín Botánico, única barrera para detener el crecimiento exponencial que tuvo la parroquia en los últimos cuarenta años.
Cada sector tiene su nombre, cada uno más ocurrente y sonoro que el otro, así comenzando por el oeste podemos nombrar por abajo: Vuelta del Casquillo y a continuación 12 pasajes o callecitas perpendiculares a la avenida principal, a la Autopista Francisco Fajardo y al Güaire, que paralelamente se persiguen sin tocarse. Luego, ya cerro arriba tenemos el Helicoide, El Aguacatico, La Sin Ley, El Manguito, La Palomera, La Ceiba, La Hong Kong , La Fila, Marín, La Ford, El Cañón, La Guitarrita, Negro Primero, Hornos de Cal, El Infiernito El Tanque, La Televisora, Barrio a Juro y La Charneca.
Los pasajes llegan justo hasta antes de Marín de manera que desde este, los barrios siguientes comienzan en la avenida. Tenemos así Marín, Hornos de Cal y La Charneca.
Todos estos barrios se han venido poblando en primer lugar, con las familias que no teniendo en el campo la garantía de su supervivencia, se trasladan a la capital, soñando conseguir "una vida mejor". Por otro lado también el petróleo nos dio una fama de país rico y de vida fácil, de manera que Colombia, Trinidad, República Dominicana, Ecuador y Perú nos han aportado también el fermento para poblar nuestra parroquia.
No podemos dejar de lado a quienes se adueñaron de bodegas y abastos, panaderías y carnicerías y que han sido elementos muy pintoresco en nuestro devenir, me refiero a los portugueses.
Después han llegado del medio y lejano oriente, sirios, libaneses y chinos, también a ocuparse del comercio. Y aquí en esta parroquia unos cuantos se quedaron.
Marín esta constituido por siete calles, que responden a sus ordinales en la apelación, excepto dos, La Hong Kong, que es la Sexta Calle de Marín, y la de Negro Primero, La Séptima. Las tres primeras comienzan en la Ruiz Pineda, ascendiendo por el pie del cerro, que a ambos lados delimitan la cuesta. Sólo no alcanza toda su extensión la segunda que se corta a la mitad. A unos treinta metros del inicio del ascenso de estas tres calles, tenemos una plazoleta, la cual es sin querer adelantarnos, mudo testigo durante el paso de los años de una historia musical y cultural sin precedentes.
Ya subiendo bastante, tiene dos transversales más, una donde concluye la segunda y lugar de encuentro de las tres, y otra transversal que une a La Primera y La Tercera con La Cuarta. Finalmente se unen en una especie de herradura con un pico, allí solo hay espacio para una calle se denomina El Cañón, donde no hay más chance que tomar las escaleras a la izquierda si queremos continuar conociendo Marín.