Hampones Benignos y Malignos.

Hace unos años las cosas no pintaban como ahora, ese fue quizás el inicio de una disparatada carrera hacia la violencia, que quien sabe cómo ha de detenerse, si es que alguna vez se detendrá.

Ni el "bazuco" ni "la piedra", habían hecho aun su incursión en el ámbito del barrio y todavía eran lugares a los cuales el Estado accedía a través de diversas instituciones, como el Aseo Urbano, el Instituto Nacional de Obras Sanitarias (INOS), policías de punto, patrullaje periférico, etc. Los barrios eran considerados parte del país a atender.

Hoy familias enteras se han dedicado a la venta de drogas, padres y madres de familia que han sucumbido, se han entregado a la multiplicación de la miseria, no ven otra alternativa. Es amargo el resultado de una reflexión que comúnmente se hacen:

"Si mi hijo debe estudiar 16 años para alcanzar un título universitario, con el que va a estar escasamente pagado, sobre unos Bs. 300.000,00 al mes, prefiero que comience a producir de una vez, ayudándome en la venta que en la semana esta tres veces por encima de lo que se ganaría honradamente en una empresa X" ,

Ayer la escuela era infaltable para cualquier niño, hoy es una pérdida de tiempo y dinero, "si lo que le enseñan allí, lo puede aprender en casa, sin tener que comprar libros, uniformes, ni estar obligado a levantarse temprano".

Ahora cada día hay un tiroteo, donde muere gente inocente que nada tiene que ver con las vendetta por el reparto de la zona de venta de la droga, por ser amigo de los que mataron a "Cabeza e`rodilla" o al "King Kong"

Niños y adultos que tienen solo en común con los hampones, estar marcados por el triste sino de la pobreza y compartir su hábitat, esperan vivir otro día y que no les toque la lotería de una bala disparada con su nombre y apellido.

Ahora hay un toque de queda cada tarde a partir de las 7 PM, hasta salir el sol del día siguiente, nadie baja, nadie sube y quien se atreva debe atenerse a su suerte y rezar.

Triste realidad que hoy el país enfrenta, con la pérdida de los que ayer eran los principios morales, de unidad por la patria, por el bien común, por la solidaridad entre hermanos, la justicia y la libertad... Pura paja!

La política de la hipocresía campea desde Miraflores y las casas nacionales de los grandes partidos, se ha estado dictando la cátedra del sálvese quien pueda y "mientras más robe mejor habré de vivir".

No obstante, no es del alcance de este recuento ni se esta en capacidad de detenerse en estas cuestiones.

Se cree aun, en las reservas éticas que como país de libertadores, se tienen sembradas en el yo más profundo, de manera que aun se sueña, como dice Yordano Di Marzo que, "algo bueno tiene que pasar".

Para bien o para mal no hay historias de barrios que no tengan un ingrediente picante o ácido. En el caso de Marín este ingrediente esta salpicado de tragicomicidad, puesto que se deben relatar historias de "malandros ilustrados" o pandillas, que se hicieron célebres, por diversas circunstancias.

Se nombran varios de los más legendarios, algunos de sus rasgos y anécdotas más celebradas o conocidas, puesto que han sido tantos que habría que hacer una publicación especial solo para ellos.