Portada

Apoya la Campaña de A.L.A.:
Por un Turno de Oficio digno para todos y todas.
Por unas retribuciones dignas.
Por la transparencia en la gestión y la supresión del sistema burocrático de pagos.

Es una cuestión de urgencia

Es una cuestión de urgencia porque el mantenimiento del actual sistema burocrático, mal retribuido y deficientemente regulado nos ocasiona evidentes daños a todos y todas, cargándonos con un papeleo insostenible y generando un perjuicio comparativo entre las condiciones de ejercicio en los distintos territorios del Estado.
Movilizándonos por la dignificación del Turno de Oficio nos estaremos movilizando por la mejora de la dispensación de un servicio público que, como tal, ha de estar informado por los principios de transparencia, justicia, regulación clara y eficiente gestión.

Porque tu bien sabes que...

Las remuneraciones que percibimos en el Turno son insignificantes y ridículas.
La gestión del Colegio es implacablemente burocrática y absolutamente opaca.
Las guardias duran veinticuatro horas.
Los cursos de formación son inexistentes o muy caros.
El trato que recibimos en los centros de detención y juzgados deja mucho que desear.
El mecanismo de concesión de venias es un dolor de cabeza regulado de manera poco clara.

Tenemos que reivindicar

Remuneraciones justas y dignas, equiparables a las de otras Comunidades Autónomas.
Transparencia colegial en la gestión colegial del Turno.
Supresión de la burocracia respecto a pagos y justificaciones.
Que las guardias se paguen según lo que realmente duren.
Cursos gratuitos.
Trato digno allí donde vayamos.
Una regulación clara del tema de las venias.
Coordinación entre los colegios de abogados y procuradores.

Sólo tu movilización llevará a la existencia de un Turno de Oficio digno.

Porque sólo la movilización constante y conjunta de los abogados y las abogadas ante su Colegio conseguirá que el actual sistema burocrático e indignamente retribuido de Turno de Oficio (generador de evidentes perjuicios tanto para quienes trabajan en relación a él como para los justiciables) sea transformado en otro justo y digno para todos los interesados.
En beneficio de tod@s: movilízate ya

EL EJEMPLO FRANCÉS

"El sistema de ayuda jurídica y jurisdiccional de la actualidad no permite a los más necesitados conocer sus derechos y gozar de una defensa de calidad, y obliga a las organizaciones caritativas a intentar suplir esta carencia. Deja fuera de su órbita a numerosas estrategias de defensa. Impide a los más pobres beneficiarse de ciertas formas de solucionar los confictos, como la mediación o la conciliación. Deja sin recursos a hombres y mujeres cuyos ingresos, aunque superando los mínimos establecidos para acceder a la Justicia Gratuita, no les permite acceder a los costes de un proceso.
Los abogados, que aportan su asistencia a los beneficiarios de la ayuda jurídica y jurisdiccional, y debido a que las indemnizaciones que reciben son a menudo ridículas, no pueden asegurar las prestaciones normales al justiciable. Sólo lo hacen a costa de sacrificios personales, situación que no puede prolongarse sin fragilizar al conjunto de la profesión y, a través de ella, nuestras libertades.
Es esta situación la que ha conducido a los abogados a un movimiento de huelga en el que participan, de diversas formas, todos los Colegios de Abogados de Francia."


Con este simple llamamiento, los abogados franceses decidieron a finales del dos mil poner fin a un estado de cosas que, lamentablemente, los letrados españoles conocemos muy bien. Un año más tarde, sus demandas han sido atendidas y en la actualidad las percepciones que reciben por sus prestaciones en el equivalente francés al Turno de Oficio y Asistencia al Detenido son equiparables a las consideradas normales en cualquier asistencia jurídica. Un ejemplo del que deberíamos saber tomar nota.

Ni que decir tiene que los compañeros franceses contaron con el respaldo y colaboración, no sólo de sus Colegios de Abogados, sino también de lo que en nuestro país sería el Consejo Nacional de la Abogacía lo que, hoy por hoy, resulta para nosotros una quimera. Pero lo cierto es que de no haberse unido, de no haber luchado por sus derechos, de no haber hecho entender a la opinión pública la razón y justicia de sus pretensiones, nada hubieran conseguido.
La defensa de un justiciable exige un trabajo y esfuerzo que no siempre pueden prestarse sin más razón que la buena voluntad y la solidaridad con el desfavorecido. La contraprestación económica de un servicio es la mejor garantía para que el profesional cumpla correctamente con su labor. No es sólo dinero lo que está en juego, sino la posibilidad de poder desempeñar nuestras funciones con eficacia.

Dado que nada podemos esperar de los Colegios de Abogados, y mucho menos del de Madrid, ALA ha decidido iniciar una campaña cuyo fin es conseguir que tanto el Turno de Oficio como la Asistencia al Detenido sean tratados por las instituciones del estado como lo que es: un servicio público que debe ser adecuadamente retribuído. Para lograr este objetivo no bastan las intenciones de una Asociación, ni la contribución desinteresada de sus miembros. Es preciso que todos nos impliquemos para alcanzar tanto una justa satisfacción económica como un tratamiento digno a nuestra profesión.

<4
6>