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En la Comunidad Económica Europea una de
cada cinco personas que trabaja en una oficina, pasa en ella un tercio
de su tiempo diario. (Cuánto tiempo pasas tú en el despacho?)
Es un lugar saludable?
Seguro que lo tienes lleno de ordenadores, fotocopiadoras, fax, etc...
y con estos aparatos, tan útiles para el trabajo, tienes asegurada
la contaminación electromagnética y química. Por
esto, nos permitimos darte algunas unas sencillas recomendaciones para
mejorar tu lugar de trabajo.
Calefacción
y refrigeración:
Aísla bien tus ventanas y si te es posible evita la utilización
de los aparatos de aire acondicionado. Estos aparatos han contribuido
a lo que se conoce como el síndrome del edifico enfermo. Diversas
encuestas muestran que existe una relación causal directa entre
una serie de trastornos respiratorios en las personas que trabajan en
oficinas y el aire acondicionado que respiran durante unas ocho horas
al día. La relación significativa se extiende a dolencias
y enfermedades tales como resfriados, resecamiento crónico de la
mucosa bucal, dolores reumáticos, jaquecas, cansancio y depresiones.
La causa principal proviene de la sequedad del aire y que el aire que
atraviesa los filtros de los aparatos lleva en suspensión partículas
que se incrustan en los pulmones contribuyendo a generar graves enfermedades
respiratorias. Otro aspecto negativo es que la renovación del aire
se efectúa sólo dos veces al día. Además,
la corriente va repartiendo otras partículas en suspensión,
como el tabaco, bacterias, fibras o sustancias químicas por todas
las habitaciones.
Por ello es importante la ventilación. En invierno basta que se
renueve dos veces al día (por ejemplo antes de iniciar el trabajo
y en la pausa del medio día) y cuando la temperatura lo permita
conviene trabajar con la ventana abierta, si es posible.
Iluminación:
La iluminación en muchas ocasiones es inadecuada. El centelleo
constante que emite la luz de los fluorescentes y que proviene de su descarga
eléctrica, cansa enormemente al nervio óptico, que se ve
forzado a adaptarse a los constantes cambios de luz que experimenta el
tubo.
Tampoco son recomendables las luces halógenas, tan de moda, por
su gran consumo eléctrico y por generar un campo electromagnético
importante que carga el ambiente con iones positivos.
El sistema de iluminación mejor es el solar, por eso es importante
colocar los muebles cerca de las ventanas para aprovechar al máximo
la luz natural. Y recuerda que las bombillas azules descansan la vista.
Postura:
La posición sentada que exige nuestro trabajo, es antinatural y
perjudica a largo plazo la salud. Conduce a una sobretensión muscular
en la rodilla, el abdomen, la espalda y los riñones y a veces también
en el cuello; además la circulación de las piernas es deficiente
y tras largas horas de estar sentados incluso el corazón tiene
más dificultad para bombear la sangre.
Es importante tener un asiento adecuado. La altura del sillón debe
ser regulable ente 38 y 56 cm. de altura y el respaldo adaptarse al movimiento
de la espalda. El acolchado - tanto de su base como del respaldo - debe
ser más bien duro y preferiblemente de lana o algodón.
Ordenadores:
El 37% de las personas que trabajan de seis a ocho horas delante de un
ordenador tienen algún problema ocular, como vista cansada, aparición
de colores lo incluso fosfenos en los ojos. Para evitar la tensión
ocular, son básicos los ordenadores con filtro de pantalla.
La distancia ideal a la pantalla de unos 70 cm. y debe colocarse perpendicularmente
a la ventana. De espaldas a la luz solar te ciega y con la pantalla frente
a la ventana la luz se refleja.
No debes trabajar más de cuatro horas seguidas delante de la pantalla.
La formación de electricidad estática sobre la pantalla
termina por producir cansancio. Los iones formados bombardean con partículas
de polvo, que incrementan la tensión nerviosa.
Fotocopiadoras:
Aparato absolutamente imprescindible en nuestro trabajo, emite tóxico
ozono, genera campos electromagnéticos y dispersa tóner
(cancerígeno) a no ser que los cartuchos sean herméticos.
Lo importante es colocarlas en una habitación grande y aireada,
de forma que la concentración del gas sea mínima.
Material de oficina:
Conviene trabajar con papel reciclado, pues para elaborar una tonelada
de papel de celulosa virgen es necesaria la tala de unos 12 árboles
y unos 300.000 litros de agua. La elaboración y blanqueamiento
por cloro del papel en las papeleras implica un gran impacto ambiental.
En cambio la elaboración de una tonelada de papel reciclado, a
partir del papel usado, requiere sólo 30.000 litros de agua y el
impacto ecológico es mínimo.
El color de los rotuladores se elabora con cadmio que es quemado en las
incineradoras con lo que el humo pasa a la atmósfera y luego a
las cadenas tróficas; lo mismo ocurre con el PVC, que al ser quemado
genera toxinas. Existen rotuladores hechos con plásticos no tóxicos
y colores naturales. Otra alternativa es usar lápices de color.
Pon plantas en tu despacho, son bonitas y humedecen el aire circundante
y generan oxígeno, son filtros naturales de polvo y de algunas
sustancias químicas ambientales. Algunos filtros naturales son
la Dracaena, helechos frondosos, hiedras y el Cactus Cereus peruvianus
que conviene poner cerca del ordenador porque neutraliza los campos electromagnéticos
alterados.
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