
En la larga noche del fascismo fueron miles los hombres y mujeres que decidieron no callar y pasar a la acción. La respuesta de la dictadura fue feroz, miles de fusilados, cientos de miles de presos, torturas, deportaciones. Nada consiguió acallar a aquellos luchadores que por miles mantuvieron durante cuarenta años en alto la bandera de la libertad.