
Manifiesto Festival Teatro
Federico García Lorca de Getafe. Año 2002
La Organización Mundial de la
Salud define la Salud Mental como un estado completo de bienestar
físico, mental y social, por tanto, no es sólo la ausencia de enfermedad.
Así, la Salud Mental constituye un “ingrediente” básico de la salud,
a través del cual la persona aprovecha su potencial cognitivo y
afectivo, así como su capacidad para relacionarse con los demás.
Por ello, los trastornos mentales suponen un impedimento o disminución
de la capacidad para lograr esos objetivos.
En la actualidad unos 400 millones
de personas sufren trastornos mentales y neurológicos de enorme
repercusión psicológica, social y económica, y según datos de la
propia OMS, en el año 2020 este tipo de trastornos será la 2ª causa
de incapacidad en el mundo. Es la esquizofrenia una de la más grave
de todas las enfermedades mentales. Los expertos consideran que
una de cada 100 personas presentará manifestaciones de este trastorno
mental en algún momento de su vida. En España la cifra de afectados
se acerca a 400.000 personas, el 50% de ellos menores de 35 años
y representa esta enfermedad el 29,2% de todos los trastornos mentales
que se diagnostican.
La descripción de este panorama
nos lleva a afirmar que los trastornos mentales afectan por igual
a todas las naciones, estratos sociales y edades. Las enfermedades
mentales no hacen distinciones en este sentido. También es un hecho
que los trastornos mentales son una enfermedad discapacitante que
causa mucho sufrimiento entre quiénes la padecen así como entre
sus familiares, que muchas veces se ven impotentes ante situaciones
que son muy difíciles de llevar. Pero al respecto, es preciso señalar
que actualmente hay tratamientos muy eficaces para las personas
con enfermedad mental. Existen nuevos medicamentos (antipsicóticos
de segunda generación) que están consiguiendo mejorar la calidad
de vida de los enfermos y poder así también integrarse mejor en
la sociedad, pero sólo el 15% de los pacientes los reciben en condiciones
consideradas óptimas.
Habría que subrayar también que
una integración social plena (objetivo del Festival) es una condición
necesaria para la recuperación de estas personas, pues dichas personas
y sus familiares son conscientes de la situación de discriminación
que sufren por un amplio sector de la sociedad, lo que conduce a
su exclusión. Pocas enfermedades generan tantos prejuicios y creencia
erróneas como la esquizofrenia. Este hecho demuestra que en EEUU
el 40% de los vagabundos sean esquizofrénicos. Pero también es un
hecho que la mayor parte de las personas con esquizofrenia puede
trabajar, aunque ahora sólo lo hace el 20%; que la actividad laboral
contribuye a la recuperación del enfermo y que los pacientes pueden
casarse, mantener relaciones sexuales y tener hijos. Condición necesaria
para ello es que la enfermedad esté bien tratada, a lo cual habría
que añadir que un diagnóstico temprano aumenta considerablemente
las posibilidades de recuperación (pero los sentimientos de vergüenza
que han acompañado históricamente a la esquizofrenia entre quiénes
la padecen y sus familiares ha provocado el que muchos enfermos
no puedan ser diagnosticados en la fase inicial de la enfermedad).
Así, habría que señalar varios
objetivos en el campo de la Salud Mental:
_ Las principales causas de las
enfermedades mentales son de índole biológica, psicológica y social
y por tanto cualquier persona puede sufrir una enfermedad de este
tipo. Pero estas enfermedades no afectan por igual a todas las personas,
por lo cual su tratamiento debe de hacerse de manera individualizada.
Siendo la Salud Mental un derecho fundamental, se debe garantizar
tanto la prevención como el tratamiento de las enfermedades mentales.
_ Pero es que la atención a las
personas con enfermedad mental no debe realizarse sólo desde el
ámbito sanitario. Deben existir también apoyos sociales, económicos
y políticos que contribuyan a solventar los grandes problemas de
estas personas y también de sus familias, pues éstas últimas asumen
durante gran parte de su vida la función de cuidador, además de
cumplir sus obligaciones desde el punto de vista de su integración
en movimientos asociativos. Es muy importante que los profesionales
de la Salud Mental tengan en cuenta a las familias en el proceso
terapeútico.
_Y, ahora más que nunca, el colectivo
de personas afectadas por una enfermedad mental debemos abrirnos
a los medios de comunicación. Éstos deben de adoptar una actitud
tal que contribuya a que se destierren los falsos mitos que recaen
sobre estas personas, difundiendo una información real que no contribuya
a crear sensacionalismo.
Uno de los mitos que recae sobre
las personas que padecen esquizofrenia es que son violentas. Pero
habría que decir que estas personas no son especialmente violentas.
Este prejuicio tiene que ver con el amplio eco mediático de algunos
sucesos violentos protagonizados por algunos enfermos. Pero las
estadísticas señalan que cometen menos actos violentos que la población
en general. En todo caso, la tendencia sería a hacerse daño a sí
mismos. Uno de cada diez esquizofrénicos acaba suicidándose y, desgraciadamente
su predicción es difícil.
Un apoyo social más enérgico
contribuirá a evitar situaciones tan lamentables y actos solidarios
como este Festival, así como actitudes sociales encargadas de promover
la Salud Mental, ayudarán a la integración social de las personas
con este tipo de enfermedades y a evitar que otras muchas se encuentren
en dicha situación.
|