
Manifestación. Octubre.
Año 2001 Puerta del Sol.
Realidad de la enfermedad mental
En los tiempos que corren cada
vez está más constatada la creciente demanda de los servicios de
Salud Mental, demanda que, -no en todos los casos por supuesto-
está relacionada en nuestra sociedad con motivos laborales, escolares,
familiares, etc. Se trata de una realidad evidente y al hilo de
ello habría que decir:
Que de todos los colectivos que
sufren marginación en la sociedad actual el más discriminado en
sentido negativo es el de las personas con enfermedad mental, pues
la sociedad tiende a identificar la enfermedad mental con locura,
especialmente en el caso de la esquizofrenia.
La sociedad tiende a tachar a
este colectivo como personas vagas, pasivas y sin interés por nada,
considerando que no pueden gobernarse por si mismas, que no pueden
vivir solas ni llevar una vida normal. Pero esto no es así, las
personas con enfermedad mental tienen derecho a integrarse en la
sociedad y acceder al mundo laboral. La sociedad, en definitiva
debería instar a los poderes públicos a que éstos tomasen nuevas
medidas en relación a este colectivo, en el cual muchas personas
afectadas se encuentran en un proceso muy avanzado de recuperación
y a las que lo único que les falta para la plena integración social
es conseguir un puesto de trabajo. A pesar de que por otro lado
se de la paradoja de que un bien tan preciado como es el trabajo,
esté siendo en la actualidad motivo o causa de tantos trastornos
psíquicos.
A nivel social nos vemos rechazados
por la falta de conocimiento de estos problemas, es decir, por ignorancia,
porque la mayoría de la gente nos toma por delincuentes o locos
y somos personas como las demás, que queremos los mismos derechos.
No queremos que se nos etiquete de conflictivos. No somos locos.
- Hacer más campañas informativas
y de divulgación de los trastornos mentales. Que la sociedad tome
interés en conocer esta enfermedad al igual que cualquier otra,
como puede ser el cáncer o el sida que parece ser que está más divulgado.
Para ello, hay que insistir en las manifestaciones y lograr a través
de ellas que la sociedad nos reconozca y respete.
- Demostrar a la sociedad que
con una medicación adecuada las crisis remiten y poco a poco se
puede ir llevando una vida prácticamente normal. Por ello sería
importante que los profesionales de la Salud Mental tendieran cada
vez más a un estudio lo más personalizado posible de la medicación
de cada paciente, pues estar medicado adecuadamente implica mayor
posibilidad de acceder a un puesto de trabajo, aunque ello tenga
que ser con apoyos.
- Hacer desechar de la sociedad
actual la idea de psiquiátrico tradicional y promover otro tipo
de centros de carácter más rehabilitador, integrador, etc.
- Resaltar que mostramos interés
por cualquier oportunidad que se nos ofrezca: educación cursos,
trabajos –trabajos que hacemos en nuestras asociaciones y que pueden
estar en igualdad de condiciones que el que realice cualquier otra
persona llamada “normal” entre comillas.
- Quisiéramos evitar el periodismo
sensacionalista referente a la enfermedad mental, y que nos sitúa
en un punto de vista mal conocido por todos. Se nos muestra agresivos,
sobre todo por nuestro trastorno y lo único que necesitamos es comprensión
y afecto.
Este manifiesto está redactado
por un grupo de enfermos donde expresan sus inquietudes.
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