Activistas de Acción Global Madrid rebautizan el "Guernica" de Picasso como "Faluya, crimen de guerra".

 

Un grupo de activistas de Acción Global –Madrid- han “rebautizado” el cuadro Guernica, de Pablo Picasso, como “Faluya, crimen de guerra” la tarde del sábado 18 de marzo cambiando los carteles que le identifican en el Centro de Arte Moderno Reina Sofía.

Con esta acción simbólica, que en ningún momento supuso un riesgo para la conservación del cuadro, los activistas pretenden denunciar la utilización de bombas de fragmentación y de fósforo blanco, el nuevo napalm, por parte de las tropas de ocupación.

En un comunicado de prensa hecho publico por dicho colectivo, relacionan el bombardeo indiscriminado que sufrió Faluya en noviembre de 2004 con el que sufriera Guernica en abril de 1937, resaltando que han sido los propios ocupantes los que han llevado las famosas armas de destrucción masiva que no habían sido capaces de encontrar en el país agredido, así como que “estos crímenes contra la humanidad no deben quedar impunes”.

Finalmente, los activistas dicen pretender “alertar además a la población mundial frente a las amenazas de la administración estadounidense de extender estos crímenes a territorio iraní”

 

descargate un video de la acción

 

 

comunicado de prensa

“No, la pintura no fue inventada para decorar casas. Es un instrumento de guerra para atacar al enemigo y defenderse de él.”
Pablo Picasso.

El 27 de abril de 1937 la Luftwaffe alemana arrasó la ciudad vasca de Guernica, con un bombardeo masivo de una brutalidad hasta entonces desconocida. La conmoción y el pavor que estremeció al mundo quedo magistralmente inmortalizado en el sobrecogedor cuadro que Pablo Picasso presentó ese mismo año en la Exposición Universal de París, y que quedó convertido en símbolo del rechazo a los bombardeos indiscriminados contra la población civil, verdaderos crímenes contra la humanidad.

Justo por esta dimensión simbólica que tiene este cuadro, los criminales de las Azores se empeñaron en tapar con una lona azul marino la reproducción que se expone en la sede de Naciones Unidas, mientras se preparaban para sembrar de “Guernicas” el mapa iraquí.

“Conmoción y pavor” se llamó, precisamente, la campaña de bombardeos masivos con que los invasores comenzaron su agresión. Sin embargo, el crimen que alcanzaría mayor fuerza simbólica por lo cruel e indiscriminado, fueron los bombardeos con bombas de fragmentación y de fósforo blanco, el nuevo napalm, que asolaron Faluya en noviembre de 2004, medio año después del fin oficial de la guerra. Los ocupantes habían llevado las famosas armas de destrucción masiva que no habían sido capaces de encontrar en el país agredido.

Cuando se cumplen tres años del inicio de la invasión de Iraq, hemos “rebautizado” el cuadro de Guernica como “Faluya, crimen de guerra” para denunciar la continuidad de los bombardeos indiscriminados contra la población civil iraquí por las tropas de ocupación, como podemos comprobar tristemente en la provincia de Samarra en estos días. Estos crímenes contra la humanidad no deben quedar impunes, como no debe quedar impune el asesinato de José Couso.

Al cumplirse tres años de ocupación y crimenes de guerra del Ejercito Norteamericano y la Coalición Internacional en Irak, Madrid se convirtió por unas horas en campo de batalla.

Queremos alertar además a la población mundial frente a las amenazas de la administración estadounidense de extender estos crímenes a territorio iraní. Solo la presión internacional, junto con la resistencia de los pueblos sometidos por las armas, podrán llevar la paz a Oriente Medio y al resto del Mundo.

18 de marzo de 2006, Acción Global –Madrid-.