Loubna Ahmed al-Hussein fue detenida en Sudán el pasado 3 de julio, junto con otras mujeres, por ir vestida con pantalones, algo que en el Código Penal de su país se considera “ropa indecente“. Este “delito” es castigado en Sudán con 40 latigazos en público y 73€ de multa.
Loubna, que es periodista y empleada de las Naciones Unidad, podría evitar la condena si alegase la inmunidad que le otorgan sus funciones. Pero ella ha decidido enfrentarse a la justicia y ha dimitido de su cargo en el servicio de comunicación de la ONU para sacar a la luz pública internacional la situación de la mujer en su país.
El objetivo era suprimir el artículo 152 del Código Penal sudanés, pero, a pesar de contar con el apoyo del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Francia y varias organizaciones defensoras de los Derechos Humanos; no lo ha logrado, y a principios de este mes ha sido declarada culpable. Tendrá que pagar 145€ de multa, pero no recibirá latigazos.
En la actualidad muchos países mantienen leyes y normas que discriminan a las mujeres y contradicen los Derechos Humanos. Estos gobiernos, amparados por su soberanía nacional y excusándose en la religión o en las tradiciones llevadas al extremo del fanatismo, confunden moral con legalidad, imponiendo su criterio machista. Es necesario un apoyo institucional internacional para superar este escollo, pero también educación, divulgación y una protesta activa por parte de la ciudadanía. Por eso son tan importantes actos de valentía como el de Loubna.



















Bien por Loubna y por la difusión de la noticia.