Persiguiendo a las víctimas

Después del ejemplo que Silvio Berlusconi ha dado esta semana de su próximo plan contra la inmigración clandestina, solo podemos pensar que la historia se  repite, que los logros sociales se pierden, que la lucha por los Derechos Humanos y el sufrimiento de dos guerras mundiales no sirvieron para nada.
En lo que las autoridades italianas han llamado “operación contra la criminalidad” el gran crimen de 118  de los detenidos era ser inmigrantes sin papeles. Habría que recordarle a Berlusconi, que en el artículo 6 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se recoge el derecho de cualquier persona a que se le reconozca su personalidad jurídica en todas partes, que no tener papeles es sufrir la ausencia de este derecho y que el delito lo cometen las autoridades que niegan estos papeles. Berlusconi está persiguiendo a las víctimas, no a los criminales.

En la actualidad existe un problema enorme de pobreza, que demuestra constantemente que el sistema capitalista es insostenible. Pero para mantenerlo y ocultarnos la realidad destierran a los pobres, con la escusa de la delincuencia.
En Italia se estima que el 7% del PIB corresponde a la facturación de las mafias de las que los extranjeros son solo subalternos. España es el 2º país del mundo en consumo de cocaína, un reclamo más que interesante para que los narcotraficantes se instalen aquí, donde tienen la demanda. Pero es mucho más fácil culpar de la delincuencia al inmigrante pobre, al que no tiene papeles, al más indefenso.

De esta forma hemos creado el mayor campo de concentración de la historia, el mayor en extensión y el que más cautivos tiene. Si alguno logra escapar se le busca para detenerle y volverlo a recluir. Lo llamamos Tercer mundo. Allí millones de personas esperan la muerte, eso sí, la forma de matar es más sutil que la que utilizaban los nacis, porque matar de hambre no deja huella.

El sueño de Berlusconi
Gracias a que Eneko publica bajo una licencia Cretive Commons podemos ver esta viñeta aquí.

2 Responses to “Persiguiendo a las víctimas”

  1. Jaime Says:

    Algunas veces me pregunto a mi mismo, qué si sirve de algo los esfuerzos que hacemos las personas que reivindicamos la igualdad total entre los seres humanos y la posibilidad de vivir en armonia con la naturaleza, en todos los sentidos, los que trabajamos para que nuestro hijos comprendan que un mundo más justo es posible. Tambien me pregunto si pudemos luchar contra nosotros mismos, que somos incapaces de ver algo más que nuestro desarrollo economico, o de si podemos comprarnos el chalet o el ultimo modelo de movil. Estamos hablando de 860.000.000 millones de personas que son pobres, de los cuales 35.000.000 mueren de hambre.

    ¡¡Es una verguenza que los muertos por hambre sean al final solamente sean un número!! Nadie se acuerda de sus nombres. Son solo eso, numeros; numeros en una estadistica, numeros en los periodicos de “hoy” “el 12% de la poblacion de mundo son pobres. Y mañana qué, qué pondran. -Mañana será otro dia, donde nadie se acuerda ya de ayer- solo que Cristhano Ronaldo puede ganar 9.000.000 € al año por dar patadas a un PUTO balon de futbol.

    Y encima, a los que se revelan y luchan por conseguir una vida mejor y se trasladar a este “mundo perfecto” les tratamos como delincuentes, les vejamos, les detenemos, les metemos en la carcel y luego les devolvemos a las manos de la muerte. -Nadie puede mancillar nuestro “mundo prefecto”, sin que sea uno de los nuestos, claro-. Es inadmisible que la sociedad siga impasible ante este drama, y que haya governantes que usen estas pobres gentes como arma electoral, y a que pongan a parte de la población en contra de ellos.

    En mi vida funciono con dos máximas que, y aunque son del movimento ecologista, bien se pueden aplicar a todo aquel que busque un mundo más justo, que son; “Piensa globalmete y actúa localmente” y ” La tierra no es mia, sólo es un prestamo de mis hijos”. Por lo que la respuesta a mis preguntas interiores siempre son que: SI, QUE SI HAY QUE LUCHAR POR DEJAR A NUESTOS HIJOS UN MUNDO MEJOR, QUE PODEMOS LUCHAR CONTRA NOSOTROS MISMOS, CONFORMANDONOS CON LO QUE TENENOS SIN ANSIAR LO DEL VECINO. Es licito querer prosperar pero no provocando la miseria al resto.

  2. Arturo Says:

    Esto de volver de vacaciones y encontrarse con este comentario tan chulo está muy bien.
    La verdad es que no hay mucha gente que quiera escuchar lo que dices, eso de conformarse con lo que tienes, incluso tratar de ser feliz con menos…
    Pero el mundo en el que estamos viviendo está construido en el consumo irresponsable, en la insatisfacción permanente. No tengo idea de cómo será el mundo en el que vivan nuestros hijos, pero me gustaría pensar que su generación no va a tener más remedio que darse cuenta de que la acumilación de riqueza no produce bienestar.

Leave a Reply