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2 de marzo
Albania ... desde el avión habíamos sobrevolado las montañas del norte, míticas, desiertas, y minutos más tarde una llanura salpicada de casas de campo entre cultivos, tiradas al azar, algunas cubiertas de colores llamativos, verdes fluorescentes, amarillos brillantes, violetas, y contra esta orografía se estrelló la historia entera del siglo veinte, los otomanos, los italianos de la primera guerra, la monaquía de Zogu, Mussolini, Grecia más tarde en las regiones del sur, los nazis..., la dictadura (...)
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2 de marzo
Albania ... ¿dónde está Tirana?..., ¿en estas barriadas deshechas, mal iluminadas, en estos campamentos destartalados, en los mercadillos medio improvisados sobre la arena...?, todo se desdibuja fuera de las avenidas..., hay cajas tiradas por el suelo con frutas y hortalizas, mesas donde se recargan mecheros o se reparan relojes, libros en venta sobre la acera..., hay pequeños negocios desesperados, y hay un barrio italiano y contenedores varados en parcelas olvidadas, semáforos inutilizados..., (...)
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2 de marzo
Albania ... desde lo alto habíamos visto la llanura humeante, Elbasán, la ciudad de hierro, y antes de llegar nos desviamos a la derecha, a la siderúrgica, al corazón oxidado del viejo régimen, y ya dentro recorremos algunos caminos de arena, dejamos atrás naves clausuradas y grandes artefactos metálicos hasta detenernos. Salimos a pasear, nos alejamos, y oigo “¡vámonos de aquí, rápido...!” y salgo corriendo bajo los tanques metálicos y unas voces a mi espalda se acercan y un manotazo me frena en seco, (...)
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2 de marzo
Albania ... sin rastro del régimen. Hay niños que miran a un partisano ahorcado en las calles de Tirana, textos escritos en las paredes de las celdas, un turista golpeando el fuselaje del avión espía, algunos cuadros tirados por el suelo y un grupo de muchachos acercándose al pie de la pirámide, dejan sus bicicletas, se descalzan y comienzan a trepar por la pared de mármol, hasta el vértice, como una ceremonia de profanación, se deslizan lentamente..., cruzamos el río, preguntamos, vamos de un lado (...)
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2 de marzo
Albania ... las ciudades no recompensan al viajero, atrapado en estas grandes salas de espera. Campamentos destartalados, hoteles vacíos. En Pogradeç algunas mujeres lavan sus alfombras junto a la orilla, con parsimonia, o hacen tortas, los chicos se bañan y en torno a un edificio en ruinas, junto a los búnker, merodean hombres sucios... A esa misma hora los ancianos juegan sus partidas en el parque sobre un cartón cualquiera, el mercado de quesos se llena de moscas y al caer el sol las (...)
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2 de marzo
Albania ... el viaje está en la carretera, sofocante, subidos a un minibús o a un viejo mercedes, recorriendo una llanura camino de Korça mientras suena el clarinete de Bilaj, la música del sur..., dejamos Grecia a la izquierda atravesando montañas, el conductor acelera y entramos en la cuerda nerviosa por sorpresa, en este país hay prisa por llegar a ninguna parte arriesgando de verdad, las curvas son un cementerio, escapamos... con las ventanillas bajadas, fumando..., cruzamos alguna pequeña (...)
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2 de marzo
Albania ... avanzamos hacia el sur, intentamos buscar algo que nos conecte a la historia de este pueblo a la deriva, preguntamos pero todo naufraga, las cordilleras, los puestos de venta ambulante, los trenes que no circulan, las lápidas junto a la carretera, las calles sin asfaltar, las garitas vacías sobre la acera, los casinos abiertos desde primeras horas... Un país a la deriva, el águila sobre fondo rojo preparando a su pequeño ejército de komandos listos para la guerra y sus centrales (...)
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2 de marzo
A todo el mundo le ocurre algo... todos los días. Como por ejemplo envejecer
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17 de marzo de 2008
Yo conocí a Bolívar
una mañana larga
en Madrid,
en la boca del Quinto Regimiento.
Padre, le dije,
¿Eres o no eres o quién eres?
Y mirando al Cuartel de la Montaña
Dijo: despierto cada cien años
cuando despierta el pueblo.
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17 de marzo de 2008
Has de saber morir por los hombres
y además por hombres que quizás nunca viste
y además sin que nadie te obligue a hacerlo
y además sabiendo que la cosa más bella y más real es vivir.